Bermuda – Mini vacaciones de ensueño!
30 Junio, 2010
Publicado en - Norteamérica, América, Becarios | Comentarios Cerrados
30 Junio, 2010
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30 Junio, 2010
Muchas pequeñas cosas que puede que pasen desapercibidas pero que ahora que me trabajo el escribirlas en un blog nos darán que pensar de aquí a cierto tiempo. Y lo mejor del día el entrenamiento de hoy. Ayer cuando iba a salir a correr comenzó a llover como si el cielo se quisiera vaciar y no pude salir. Hoy también amenazaba lluvia pero ya no cabían excusas. Había que vestirse con las zapatillas y los pantalones cortos y acudir a la cita con la Calzada del Valle y sus 2,5km de largo. El desafío estaba primero en salir de casa, en segundo lugar en correr a pesar de la amenaza de lluvia y la última el hacer 10km en menos de 50minutos. Esto significa hacer el kilómetro en menos de 5 minutos, que para alguno será poco, comparado con los locos de los Ironman o la triatlón de Zarautz es un tiempo lento, pero para mi es un ritmo exigente y lo hemos logrado. No sin dificultades.
Desde el principio he comenzado con un ritmo mediano y en el que creía que podría aguantar. Los primeros 2,5km bien y sin problemas. Y en cuanto me he girado para el regreso a comenzado a llover cántaros y gotones de tal forma que en menos de un minuto ya estaba empapado. Aún me quedaban 2,5km para regresar al coche y la verdad estaba empeñado en no irme a casa sin cumplir los 10km establecidos. Al terminar los primeros 5km, y habiendo corrido bastante ligeros los segundos 2,5km he decidido seguir corriendo, ya que había parado la lluvia. Intentar mantener el ritmo ha sido duro pero he conseguido llegar al último giro en tiempo de cumplir mi objetivo pero en los últimos 2,5km me he vaciado. Llevo tiempo sintiendo que cuando me quedo sin reservas me entra el apretón y parece que el estómago quiere desprenderse de todo por la vía rápida. A falta de 1,5km he bajado el ritmo a fin de recuperar un poco y el medio kilómetro me he sentido mejor. El último kilómetro me he empeñado en cumplir el objetivo y lo he conseguido. 49minutos y 20 segundos empapado, cansado y contentísimo.Publicado en - Norteamérica, América, Becarios | Comentarios Cerrados
30 Junio, 2010
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| ¡Zarpazo al agua! |
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| Vamos a ver a Jack, Kate, Locke... Ah no, que éste se ha "esfumado" |
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| Haciendo el paria en el garito principal de la playa |
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29 Junio, 2010
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29 Junio, 2010

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29 Junio, 2010
Llegamos a Abu Monqar a eso de las 4:30 a.m. Juanjo no se equivocaba. Menos mal que se mudó hace poco desde Dakhla hasta aquí.
Nos recoge en su 4×4 y nos vamos directamente a dormir a una duna, en mitad del desierto, justo cuando empieza a amanecer… qué foto.
Al cabo de un rato nos despertamos y, después de enseñarnos los alrededores, vamos a su casa, donde nos espera Elke, una maestra de Reiki, alemana. Comemos, descansamos y nos ponemos rumbo al desierto. Esta vez hacia el Este.
Este desierto es de piedra pequeña y arena fina.
Vamos en dos coches. Juanjo y Elke en uno. Juan y yo en otro guiado por dos beduinos.
Pasa lo increíble: nos perdemos. Dos veces. ¿Por qué? Porque vamos buscando un valle que servía de punto de encuentro para las caravanas que iban a la Meca.
Damos con el valle (algunas horas después).
Sinceramente, el valle no tiene nada. Bueno, tiene un pozo, que ya es algo a cientos de kilómetros de la civilización, y también restos de vasijas de quién sabe qué siglo.
A partir de ahí levanto el dedo en turno de consulta y solicito ir a un desierto que sea diferente a aquel que hemos visto. Concedido. Nos vamos a las dunas.
Y sobre la mayor de la zona fue donde establecemos el campamento y dormimos.
Se pone el Sol mientras sale la luna (llena).
Todo un espectáculo de la naturaleza.
Me encanta el desierto. Está tan limpio.
Historias en el fuego. Risas. Sesión de Reiki (que contra todo pronóstico, funcionó) y a dormir.
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29 Junio, 2010
Mi amigo Vicente, becario en Pekin, se me ha adelantado. Ha escrito un post de su visita a Hong Kong de hace un par de findes, en concreto de la excursión que hicimos a las playas de los Nuevos Territorios. El post y las fotos están tan bien, que aunque quisiera no podría hacer un post mejor, con lo que os invito a que visiteis el suyo:
http://www.blogsicex.com/estoschinos/el-paraiso-a-dos-horas-del-centro-de-hong-kong/
Si, lo sé, es el colmo de la vaguería, no solo no escribo, sino que pongo posts escritos por otro. Como penitencia voy a escribir un blog sobre mi último fin de semana, mi viaje express a Tailandia a la Full Moon Party, prometo que os va a gustar. Entretanto saludad a Vicente de mis partes. Ah! Y de paso os animo a que consulteis los blogs que están en el recuadro de la derecha. Algunos son muy interesantes!
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29 Junio, 2010
Cuando uno piensa en Hong Kong, lo primero que le viene a la mente es un impresionante skyline de edificios, un Manhattan asiático en el que sus 7 millones de habitantes viven hacinados en rascacielos que parecen auténticos hormigueros humanos. Lo que mucha gente desconoce de Hong Kong es que gran parte de su territorio (más de un 60%) no está habitado y está formado por un gran número de islas y zonas protegidas de bosque tropical.
Hace dos fines de semana viajé de nuevo a Hong Kong con la intención de visitar Macao, la ex-colonia portuguesa ahora famosa por sus casinos. El viernes por la noche lo perdimos por las horas de más que necesitamos para pasar por el eterno periplo que supone cruzar la frontera desde Shen Zhen y nos fuimos a dormir.
Por la mañana tenía la intención de acompañar a Maite, María y Paulo y hacer de guía por la ciudad, para coger el ferry a Macao después de comer. Llamé a Enrique para confirmar que nuestro plan seguía adelante y Henry me contó que había un cambio de planes, habían preferido poner rumbo a la mejor playa de HK. El plan pintaba muy bien y el tiempo era magnífico: el Sol se alzaba majestuoso en el cielo y hacía el típico calor húmedo agobiante del verano hongkongués.
Me vi en medio de la ciudad sudando la gota gorda, ruido, tráfico y rascacielos:
No lo pensé ni un minuto: “me voy con vosotros a la playa”.
Pedí por sms las indicaciones sobre cómo llegar y puse rumbo hacia allí. Primero un metro: 20minutos y salida de la estación para buscar un autobús. Henry y Javi estaban haciendo el mismo recorrido, solo que llevaban 40 minutos de adelanto respecto a mi y me iban informando de la ruta a través del móvil. La única playa que conocía en HK era Stanley, gracias a éste post que escribió Enrique en su blog, una playa a tan solo 30 minutos del centro, así que me sorprendió que tuviera que hacer tantos transbordos para llegar a ésta otra playa. Pero estaba yendo a “Tai Long Wan”: la mejor playa de todo HK, supuse que merecería el esfuerzo.
Al salir del metro, a 10 paradas de Central, todavía vi una gran cantidad de rascacielos:
Pero cuando cogí el autobús el paisaje empezó a cambiar, cada vez había menos edificios, de menor altura y el paisaje era más y más verde. De pronto vi un pequeño puerto:
En la última conversación que tuve con Enrique me dijo que era preferible coger un taxi, que me dejaría mucho más cerca y así no tendría posibilidades de perderme. Tras 20 minutos por carretera, el taxi giró por un pequeño camino en el que a duras penas cabían dos coches, esquivamos varias vacas por el medio de la carretera y pasamos algún puente de un solo carril:
De repente la taxista me dejó en medio de la nada, rodeado de bosque y con un cartel de información sobre un “hiking” por el medio de la montaña hasta el mar:
El “hiking” completo eran más de 5 kms. Traté de llamar a Enrique, pero ya no teníamos cobertura, estábamos efectivamente aislados de la civilización. Una de dos, o volvía sobre mis pasos o me adentraba por aquel pequeño camino rumbo al mar:
No tenía otra opción, debía entrar y andar hacia la playa.
Hacía un calor de mil demonios, no llevaba el calzado adecuado (iba en chanclas), el sol me golpeaba con justicia y mis dudas sobre el plan aumentaban a casa paso que daba. ¿Habría de verdad una playa al final de aquel camino en la montaña? ¿Serían realmente 5kms lo que tenía que caminar a más de 30 grados? ¿Cómo me iba a encontrar con Javi y Enrique si no funcionaba el móvil? Aunque mi duda fundamental era, si ahora la mayor parte del camino es de bajada, ¿cómo podré volver por aquel camino cuesta arriba cuando anochezca?
De repente vi la primera señal de que aquello iba a merecer la pena: en un giro del camino divisé unos meandros de agua de color turquesa. Paré a hacer unas fotos, las vistas eran hipnóticas:
Continué andando otra media hora más, sudando la gota gorda, escuchando tan solo el ruido de mis pasos y bichos que debían estar agonizando también con el calor, cuando por fin me encontré con otro ser humano: una mujer vestida con atuendo deportivo. “Disculpe ¿Este camino va a la playa?”. “Sí”. “¿queda mucho?” “!hora-45 minutos” “¡ups!” “¿has visto a unos españoles?” “Creo que sí, me los crucé hará media hora”. Al menos un rayo de esperanza, solo tenía que seguir andando y tarde o temprano encontraría a mis amigos.
Como no se me había ocurrido comprar agua antes de venir (iluso de mi, creía que el taxi me dejaría a 5minutos de la playa), mi batido de mango empezaba a convertirse en una sopa tropical y corría riesgo de deshidratarme. El camino era muy repetitivo, veía una y otra vez la misma vegetación y ni un atisbo de que iba en la buena dirección:
Subí una cuesta más y por fin, en la lejanía, divisé el mar:
Tras subir y bajar unas cuantas escaleras más encontré un conjunto de cuatro o cinco casas con un bar:
Fui corriendo hacia la nevera y compré una botella de agua de 2 litros. Dos minutos más y llegué a “LA PLAYA”:
Ahí estaban Javi y Enrique, tirados en las toallas achicharrándose a pleno sol. Me pegué un bañito en las aguas transparentes y corriendo a por una cerveza fresquita en el único bar de la playa. ¡Esto es vida amigos!
(Efectivamente, lo que bebe Javi bebe es un zumo de kiwi, sin comentarios)
Después de comer nos fuimos a buscar el resto de playas. Andamos por otro sendero y desde allí hicimos fotos a las playas de arena blanca que teníamos a nuestros pies. El paraíso, a dos horas del centro de Hong Kong:
En este cartel nos ilustraron de forma explícita acerca de los peligros de jugar en el borde del sendero:
Tras el último esfuerzo llegamos a otra playa solitaria, nos dimos un merecido baño en el mar, que tanto echaba de menos en Pekín. Dejarse mecer por las olas bajo el cielo azul. El sol en el crepúsculo iluminando la arena más blanca que he visto nunca. El mar por un lado y la montaña con sus picos frondosos de vegetación tropical por el otro. ¿se puede pedir algo más?:
Como estábamos prácticamente solos nos hicimos algunas fotos a cada cuál más chorra:
Esta foto se la dedico a mi amigo Oscar, un aficionado al bello arte de hacer el pino en todos los lugares que visita. Ahora ya sabes porqué te recomendé pedir Hong Kong como destino ¿no?
Traté de hacer una patada voladora, pero casi me cuesta una costilla. :
Después de casi dejarnos los piños por conseguir una foto haciendo el gilipoyas desafiando la gravedad bajo un manto de arena, avistamos otro pequeño bar y fuimos hacia allí a por unos batidos. De camino, Javi y Henry hicieron un duelo a lo Karate Kid sobre un puente (¡estábamos sembraos eh!):
Henry había leído por Internet que era posible volver en barco desde allí, así que preguntamos si era posible volver evitando los empinados senderos de aquel trecking matador. Por solo 10 euros nos podían dejar en el pueblo más cercano (Sai Kung), evitando la gran pateada y el taxi. Así que compramos los billetes y esperamos una hora disfrutando del anochecer en la playa.
Allí mismo se podía alquilar una tienda de campaña y pasar la noche en la playa por solo 10 euros, un plan perfecto, pero esa noche queríamos volver a HK para vivir la animada noche de la ciudad más dinámica de Asia. Así que volvimos, dejando la playa, que fue menguando hasta perderse en el horizonte:
Llegamos a un puerto en Sai Kung, una pequeña ciudad costera de la periferia de Hong Kong y decidimos cenar en uno de los restaurantes con vistas al mar.
Cenamos en un restaurante en el que había un montón de peceras con pescado y marisco vivo. Podías elegir lo que querías comer, te lo pesaban y te lo cocinaban al instante. Había unos peces gigantes que daban bastante miedo:
Henry preguntó el precio de un pescado, se lo pesaron y le dieron una cifra, pero al final se nos iba de presupuesto así que cenamos unas gambas con salsa picante, tallarines con cangrejo, cerdo agridulce y lechuga con salsa de soja:
Disfrutamos de la cena en un ambiente marinero, con la brisa marina y el olor del puerto recordándome a mi lejana tierra, el Mediterráneo y su costa. Podría cerrar los ojos e imaginar que estaba de vuelta en el puerto benicarlando, pero abrir los ojos y ver enormes neones con pescados y mariscos, caracteres chinos y la clientela asiática me recordó que estaba en un pueblo pesquero de Hong Kong, a más de 10,000 kms de casa.
En el paseo marítimo vimos unos cangrejos de herradura (Limulus polyphemus), una especie prehistórica que ha cambiado muy poco en los últimos 300 millones de años. Los reconocí porque un día vi un documental en el Discovery Channel sobre la aplicación de su sangre (azul debido a que en lugar de hierro tiene cobre) para determinar la seguridad de los fármacos y su pureza, para detectar infecciones o sepsis y un largo etcétera. Si os parece interesante aquí o aquí podéis leer sobre el tema
Aunque en algunos lugares de Asia como Vietnam o China se come o comía, hoy en día cada uno de estos cangrejos en peligro de extinción puede costar más de 3000 dólares por su uso en medicina.
Como siempre, me voy por las ramas…
Resumiendo, dos horas separan una de las ciudades con mayor densidad del mundo de una playa desierta. Del asfalto, el ruido y la polución a la tranquilidad del mar y su brisa. Un plan perfecto ¡Gracias Henry!
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29 Junio, 2010
Como siempre enlazo una frase con otra y así sucesivamente y nunca acabo el comentario original: "El calificativo de míticos hace referencia a la gran serie de nuestra infancia" y no a las dos penosas peliculas que se realizaron en 2007 y 2009 cuyo único aspecto interesante (y básicamente sólo para los hombres) era la protagonista femenina por razones no hace falta aclarar.Publicado en - Lejano Oriente, Asia y Oceanía, Becarios | Comentarios Cerrados
28 Junio, 2010
Publicado en - África Subsahariana, Becarios, África | Comentarios Cerrados