Pues para el puente de la Constitución organizamos una pequeña escapada a Polonia. Durante un par de semanas estuve muuuy nerviosa, jajaja y apenas podía dormir. Era el primer viaje con el "núcleo duro" y tenía unas ganas locas de ver a todo el mundo.
Despúes de 1 hora de vuelo y 2 de bus del aeropuerto al centro (tengo un don para llegar en plena hora punta) y mientras me tomaba un chocolate caliente con
Manu el anfitrión, recibimos una mala noticia. A
Fran le habían
cancelado el vuelo y aunque estuvimos un rato mirando opciones, al final se quedó en tierra :(
Poco a poco fue llegando todo el mundo al hostel:
Atenas,
Düsseldorf,
Kiev,
Milán,
París y
Berlín! Después salimos un rato y el sitio que no prometía demasiado estuvo bastante bien, hasta con batukada incluída :D
El sábado hicimos un poco de turisteo por
Varsovia. La verdad es que me gustó mucho, pero si has viajado un poco por Centro-Europa te recuerda un poco a todo. El barrio viejo en realidad no es tan viejo, porque lo tuvieron que reconstruir entero después de la II GM, pero procuraron dejarlo igual que estaba. Por cierto, que aquí también tienen
su sirena, como en Copenhague, sólo que no se la conoce tanto, jejeje.
Por la tarde, después de comer una super sopa de cebolla y entrar en calor, cogimos un tren a
Cracovia y me di cuenta que hay polacos igual de amables que los checos. El revisor, pese a decirle 4 veces en polaco que no hablábamos polaco y que no le entendíamos, nos echó una parrafada increíble. Menos mal que una chica del compartimento de al lado que hablaba inglés, al oír las voces, vino a ayudarnos. Al final el revisor se tiró el rollo y aunque llevábamos billetes con descuento sin tener derecho a ello, nos dijo que por esta vez no pasaba nada...
En Cracovia, llegar al hostel, ducha, cena y al
Prozak... vaya nombre para un garito... que justo estaba de aniversario, así que comimos hasta tarta y todo...
Por la mañana, cuando nos estábamos vistiendo para salir, estuvimos hablando con nuestra compañera de habitación. Le dijimos que íbamos a ir a
Auschwitz y nos contó que su abuelo había estado en ese campo de concentración... Fue uno de esos momentos en los que se para el tiempo y desearías haber tenido la boca cerrada... La chica nos dijo que había sido un preso político en la última época y que sobrevivió (afortunadamente), pero que no contaba nada de aquella época (cosa que comprendo enormemente).
Yo es que este tema me pone mala. De hecho yo no quería haber ido a Auschwitz, ya he leído suficientes cosas del tema como para ir a pasarlo mal. Pero bueno, Kiev y yo hicimos de tripas corazón y allí que nos fuimos. Al principio te ponen un vídeo de un cuarto de hora que ya te deja con los lagrimones colgando pero lo peor de todo fue la guía que nos tocó, que el adjetivo morbosa se quedaba corto para describirla. Iba buscando la lágrima, y se debió de ir contenta porque Kiev y yo no queríamos ni entrar a la mitad de los sitios. Lo que más me impactó fue ver la montaña de maletas y las fotos de los presos por las paredes. Era como ponerle identidad a las habitaciones vacías que estábamos viendo, imaginar lo que debieron de pasar allí... Aunque creo que eso no cabe en la imaginación de nadie...
Después de ver el campo estuvimos cerca de una hora esperando al autobús de vuelta, congelados, sin apenas haber comido nada en todo el día... el viaje de vuelta bien podría ocupar un post en solitario, pero bueno, el caso es que llegamos a Cracovia con mucha hambre y nos fuimos a cenar a
un sitio maravilloso, con un camarero genial (grande Sebastián) y donde nos pusimos las botas:
El lunes, rendidos y agotados fuimos a dar una vuelta por Cracovia. Vimos el castillo, la
Catedral (que es una mezcla bastante curiosa de estilos...), la plaza mayor (una de las más grandes de Europa), vimos mercadillos navideños, bebimos vino caliente...
Qué nos gusta posar... ^^
más fotos...
Por la tarde, tren de vuelta a Varsovia (previo paso por el H&M xD), en el que caímos dormidos yo creo que en el minuto 2, cenita y casi que a dormir, que algunos salían al día siguiente muuuuy pronto.
En fin, un viaje con amigos, en el que nos pusimos al día de nuestros 2 primeros meses de beca, en el que nos desahogamos, nos reímos, cantamos (sueño contigo...) y sobre todo disfrutamos de la compañía :)