¡Este blog cumple dos años!

Parece que fue ayer, pero han pasado dos años desde que creé este blog-diario para contar mis peripecias por Asia. Desde aquel “hola desde China” de hace dos años, he escrito un total de 197 entradas y me habéis escrito casi 500 mensajes. ¡Muchas gracias a todos!

Como celebración, he decidido hacer una breve recopilación de mis entradas favoritas y recordar el que fue, sin duda, el año de mi vida.

Es divertido leer de nuevo La llegada al aeropuerto y recordar cómo todo era nuevo y sorprendente. O la primera comida en China, en el Jingkelon, un restaurante mítico delante de la Oficina que frecuentaríamos varias veces por semana. Aquella primera semana probé por primera vez el pato Pekín, y pronto empecé a descrubrir la grandeza de la auténtica gastronomía china.

Qué decir de la primera visita al Yashow, el templo fake de Pekín. Todo era fascinante, como describía en esta entrada camino de la Oficina. O cuando relataba la primera nevada del año.

Qué decir de aquella cena en el Matsuko cuando hice el primer “Vicente”. La noche anterior de visitar por primera vez el inigualable Palacio de Verano.

Pronto empezaron los primeros viajes, y tuve la suerte de cumplir uno de mis sueños: visitar Hong Kong. Había visto tantos documentales de la ciudad en los 90, había importado tantos accesorios desde aquella remota ciudad en el instituto… y por fin pude maravillarme en persona con las vistas desde el paseo de las estrellas, puede ver en persona los míticos tranvías de dos pisos, subir por las mid-level escalators y visitar el Buda gigante en la isla de Lantau. Muchos meses más tarde volvería a la gran metrópoli, aunque en aquella ocasión visité la mejor playa de Hong Kong.

¡Cómo disfruté mis paseos por la capital china!Aquellas excursiones sin rumbo por la ciudad, cuando describía cómo era vivir en un pueblo dentro de la ciudad o cuando descubríamos por error parques como el Yuetang. Recuerdo perfectamente aquella tarde de sábado cuando me fui con la bici a dar una vuelta por el lago Houhai y lo visité por primera vez. Muchos meses separan aquel paseo de mi visita a la calle de las antigüedades de Pekín, unos días antes de volver a España.

Cómo echo de menos tener la oportunidad de viajar a Pekín cada fin de semana, cuando aprovechaba para visitar increibles templos, algunos budistas como el Yong He Gong, o templo de los Lamas, otros taoístas como el Dongyue o cristianos como la catedral de San José. Ajenos a las hordas turísticas, podíamos disfrutar con calma de lugares como el antiguo palacio de verano y el jardin botánico, o tan interesantes como el 798, el distrito artístico. El 798 se convertiría en mi escapada favorita los fines de semana, especialmente los domingos.

Pero sin duda la gran oportunidad fue descubrir China y poder visitar una mínima porción de la inabarcable oferta de pueblos, paisajes y maravillas naturales. Así tuve la suerte de poder visitar la región de Guanxi y sus montañas cársticas, una zona en la que me hubiera podido quedar varios meses viendo pasar la vida. Sensación que también tuve cuando descubrí otra región maravillosa como Yunnan, aventura que empecé a relatar pero quedó inacabada en parte 1 y parte 2. Tampoco encontré las palabras para relatar los paisajes de las montañas de Zhangjiajie, aquellos paisajes que inspiraron a la película Avatar y que mostré a través de unas pocas fotos que no le hacían justicia.

No sé la suerte que tengo de haber podido visitar ciudades o regiones de las que jamás había oido hablar, como nuestro viaje a Hoh Hot y el desierto en Mongolia interior junto a los shanghaineses, un viaje que recuerdo con mucho cariño y del que me acuerdo cada vez que como sandía. Qué decir de Chengde (donde sufrimos el “chengdenazo”, una anécdota que quedó en el tintero) o Harbin, donde visitamos el festival de hielo. Pero hubo más, mucho más, como el viaje a Xian, la antigua capital donde se encuentran los famosos soldados de terracota, aunque en el blog solo escribí sobre el curiosísimo mercado de pájaros. Quedó también sin ser relatado el divertido festival de la cerveza de Qingdao, donde vimos que para los chinos la playa es un concepto muy diferente. Otro pueblo pictórico que me encantó, Pingyao, quedó en el blog reducido a una divertida foto saltando.

También pudimos por fin visitar Shanghai, la capital económica china, ciudad que nos sorprendió gratamente y nos gustó mucho más de lo que esperábamos. “Nada mal para lo que fue un pueblo de pescadores hace poco más que un siglo”. Me hubiera gustado haber escrito mucho más sobre Shanghai, pero que no supe como abordar tal cantidad de fotos (más de 300) y experiencias que disfrutamos allí, gracias en gran medida al buen hacer de nuestros anfitriones shanghaineses.

Sin duda, nuestros viajes por China no hubieran sido lo mismo sin las genialidades chinas y su capacida para sorprendernos. Sin duda “estos chinos” fue una expresión que repetimos una y otra vez cuando vimos su peculiar chinglish I y II o nos sorprendimos cuando hacían lo imposible por escalar y tocarlo todo.

Por si ésto no fuera suficiente, pude viajar y conocer un poco más Asia. Así hice mi primera incursión en el sudeste asiático, conociendo Bangkok y la antigua capital (Ayutthaya) de Tailandia. Y viajamos a un país fascinante como Camboya, donde por fin pude visitar Angkor Wat, otro de los lugares mágicos a los que había soñado viajar desde que hacía muchos años. Aunque no pude relatar todo lo que vivimos, al menos describí nuestra llegada y la visita al mercado flotante en el lago Tonle Sap. Por seguir el orden cronológico, describí el primer día en Angkor Wat, cuando fuimos a los templos Rolous Group, los más antiguos y menos “impresionantes” del complejo.

Visitamos Kuala Lumpur en Malasia, donde vimos las famosas torres petronas, pasamos unos días en Singapur, donde grabé varios videos en la bahía de noche y disfrutamos de la ciudad-jardin, visitando entre otras cosas el jardín botánico.

Volví de nuevo a Japón, donde recordé mis primeras experiencias en uno de mis países favoritos. Volví a cruzar el famoso cruce de Shibuya y pasamos allí la nochebuena y disfrutamos de la belleza de los templos de Kamakura.

También visité un país al que le tenía muchas ganas: Corea del Sur. Aparte de la capital, Seúl, viajamos hacia el sur (en un tren con karaoke y máquinas recreativas) y disfrutamos de la tranquilidad de Gyeongju. También visitamos la capital del sur, Busan, donde deambulamos por uno de los mercados de pescado más grandes del mundo. También visité otro tigre asiático, Taiwán, pero solo escribí una entrada con los preparativos del viaje.

El último viaje fue a tierras indonesias, a Bali, donde disfrutamos del paraiso. Además de Bali, viajamos a las paradisiacas islas Gili, aunque no tuve tiempo para escribir sobre ellas.

En definitiva, un año inolvidable, que sin duda no hubiera sido igual sin las personas increibles que me acompañaron. Conocí gente excepcional, amigos para toda la vida y me reafirmé en mi intención de dejar Europa definitivamente y vivir en Asia, un continente que me fascina y del que no conozco más que una minúscula porción.

Seguiré contando cosas en el blog porque sirve para no olvidar los buenos recuerdos que conservo. Para los que quieran viajar a China, escribí este post con recomendaciones de viaje.

¡Gracias a todos!

La ciudad fantasma de Ordos (Mongolia Interior) y la burbuja inmobiliaria china

Problamente una de la zonas que mejor reflejan la burbuja inmobiliaria en China es el barrio de Kanbashi en Ordos, una ciudad en mitad de la nada en Mongolia Interior. 

La nueva ciudad se empezó a construir hace unos séis años con la intención de llegar a albergar más de un millón de habitantes. A partir principalmente del dinero del paquete de estímulo de 600 billones de dólares para combatir la crisis, se construyeron en Ordos barrios residenciales, rascacielos, avenidas, museos, bibliotecas y edificios firmados por los mejores arquitectos:

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El problema es que, cinco años después de iniciar las obras, la ciudad sigue prácticamente inhabitada. Las grandes avenidas siguen vacías, el gran teatro tan solo alberga dos funciones al año y la urbe es el prototipo de la ciudad fantasma perfecta, tal y como la retrató la revista Time en éste artículo (os recomiendo echar un vistazo a las fotos). También el Daily Mail inglés le dedicó éste artículo en el que muestra la ciudad desértica mediante fotos por satélite.

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Esta semana, he leído vía shanghaist que la cadena qatarí Al Jazeera ha viajado a Ordos, donde ha realizado un reportaje sobre la ciudad,  donde a pesar de que sigue prácticamente inhabitada se siguen construyendo edificios actualmente.Podéis verlo aquí (3 minutos):

Parece ser que muchos chinos ricos han comprado propiedades en la zona como inversión, sin trasladarse a vivir allí. El oro, el jade y los inmuebles han crecido mucho de valor en China durante los últimos años (los precios han subido un 800% en Pekín en los últimos 8 años) debido a la especulación financiera a partir del boom de la economía china.  Tal y como leemos en éste artículo de GoBankingRates, existe un riesgo muy grande de explosión de la burbuja inmboliaria en China, país en el que hay más de 60 millones de apartamentos sin vender y en el que la construcción tiene un peso desmesurado en la economía.

“Family Possessions”: fotografías de familias chinas junto a sus posesiones

“Family Possessions” es un proyecto fotográfico elaborado conjuntamente por Huang Qingjun y Hongjie Ma. Desde 2005, hicieron fotos de familias chinas con todas sus pertenencias junto a su hogar:

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Es un proyecto muy interesante y aún siendo una pequeña muestra, nos ayuda a comprender la increible diversidad de las las familias chinas al lo largo y ancho de este gran país. Paisajes diametralmente distintos, multitud de realidades sociales y una gran diversidad de culturas y etnias. Por mucho que os lo explique con palabras, nada mejor que echar un vistazo a las fotos: “Family Possessions”: Living Environments of chinese families” (via chinasmack)

Mughal´s Restaurant: cocina indo-pakistaní

Uno de mis restaurantes favoritos en Pekín es el Mughal´s, en el Nali Patio. Es un restaurante que no se ve a pie de calle, aunque justo en frente se anuncian en un kiosko asegurando servir el mejor “tikka masala” de la ciudad:

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Si vivís en Pekín seguro que conoceréis el centro comercial Village, pues justo detrás se encuentra un patio de estilo mexicano en el que hay varios restaurantes españoles. Subimos al cuarto piso y nos encontramos en Mughal´s:

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A medio día ofrecen un buffet libre de comida indo-pakistaní por menos de 4 euros. Además, podemos pedir un cupón con el que si lo vamos sellando cada vez que vamos, a la décima la comida nos sale gratis. La bebida no está incluida, pero si pedís agua los atentos camareros os servirán una jarra de agua sin coste adicional. De todos modos, son muy recomendables los batidos o lassies (fruta con yogur).

El buffet no tiene demasiado variedad, aunque suficiente si lo frecuentamos una vez por semana. Aquí Javi cargando de nuevo el plato:

mugals 004La comida está muy buena, es cierto que hay platos que pican un poco para nuestros estándares, pero que si los mezclamos con arroz o con pan de pita no son para tanto. A mi personalmente me encanta el picante, pero para los que no, ofrecen también platos no picantes (preguntad antes al camarero).

En comparación con otros buffets indios que hay en Pekín, el Mughals quizá sea de los más suaves. Uno de mis platos favoritos es una especie de puré de verduras con un ligero toque picante, es lo que se ve a la derecha del arroz en la siguiente foto:

mugals 005El local está decorado con gusto, de forma sobria y elegante, con fotos de ciudades indias y pakistanís. Es un lugar agradable para comer o para cenar, una agradable alternativa a los típicos restaurantes hindúes con pantallas gigantes y videos de Bollywood a todo trapo:

mugals 002Si optamos por cenar o acudir durante el fin de semana, los platos a la carta están deliciosos. En especial el “tikka masala” ,el pollo con mantequilla, las samosas, los curries, el pan naan o los platos tandori. Los platos a la carta cuestan sobre los 4 euros sin son de carne, y los vegetales, samosas y panes son muy baratos. Así que si vamos en pareja, por unos 12 euros podemos disfrutar de fantástico viaje culinario por India y Pakistán. A destacar la amabilidad del servicio y el trato esquisito por parte del encargado del restaurante. Una muestra de que aunque pareza increible, es posible recibir un trato 5 estrellas por un precio asequible.

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Buscando “penjings” en el Beijing Laitai Flower Trading Center

Mi madre es aficionada a cultivar bonsais, así que antes de venir a China me preguntó si en Beijing podía ver o incluso comprar bonsais. Ella me dijo que debía buscarlos com “penjing” o “penzai” (盆栽), literalmente “cultivar en bandeja”, ya que pén = bandeja y zāi = cultivar ya que así es como los chinos denominan a los bonsais. De hecho, como casi todas las tradiciones culturales japonesas, el arte de los bonsais se originó en China hace más de 2000 años y se introdujo en Japón hace unos 800, donde se perfeccionó y evolucionó hacia el arte actual. Si estáis interesados en la historia de los bonsais, leeros éste artículo en la wikipedia.

Después de preguntar a mis compañeras de oficinas, éstas me recomendaros visitar el mercado de flores de Beijing, un mercado gigante de 60,000 metros cuadrados que resulta ser el mercado de flores más grande del norte de China. Podéis leer más info sobre el centro (en inglés) aquí.

 Me imprimí la dirección en chino y un sábado por la tarde me dirigí hacia allí. La entrada del mercado:

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Nada más entrar me di cuenta de que no había apuntado como era la palabreja de los bonsais en chino, así que no sabía como decirle a las dos amables recepcionistas qué es lo que andaba buscando. La palabra “bonsai” por supuesto no la conocían, y yo solo recordaba “zai” (cultivar), así que empecé a innovar en mi cutre-chino, “¿dónde están los árboles pequeños muy pequeños?”. A lo que ellas me decían “por todas partes” y me señalaban plantas. Y yo, “no, unos árboles pequeños que en Japón son muy famosos, a ellos les gustan mucho”. Aquí ya las dos recepcionistas no podían contener la risa, pero a la vez se sentían impotentes, no sabían como despacharme. Llamaron a una tercera que parecía saber algo de inglés, pero ni aún así. Cuando parecía que por fin me entendían, me llevaron a ver jarrones. Cuando por gestos les mostraba cómo podaba un bonsai (anda que también yo…) me llevaban a la zona de herramientas de jardinería. Al final no sé muy bien como, dimos con la palabra: “¡aya! ¡penjing! ¡penjing!”  Y me llevaron a un pasillo lleno de penjings, bandejas y demás parafernalia para decorarlos y cuidarlos:

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Ya que había llegado hasta allí compré algunas mini-pagodas, un puente y varios muñequitos que ahora mismo están disfrutando del clima mediterraneo en los bonsais, o penjings de mi madre :

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Por si tenéis la suerte de vivir en Beijing y os apetece visitarlo, es un lugar agradable, en él encontraréis muchísimas plantas y flores, macetas y todo lo que necesitéis para vuestro jardín, terraza o cuarto de la plancha. Está situado al este del tercer anillo, a unos 14 kms del area de embajadas (o 5 euros de taxi) en el noreste, dirección aeropuerto. Para los que conozcáis la ciudad, está cerca del Lufthansa Center, al lado del Hilton. Lo mejor, como siempre, es imprimirse la dirección en chino y dársela al taxista: 北京莱太花卉交易中心. Ya que estáis allí, aprovechad para dar una vuelta por “la calle de las mujeres” (nu ren da jie), donde hay tiendas y un centro comercial bastante cutre. Delante del Latai Flower center tenéis tiendas de cerámica, antigüedades y una tienda tibetana.
Como podéis apreciar, si antes el centro estaría más o menos en las afueras de Beijing, ahora está rodeado de rascacielos:

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Encontrar trabajo en China no es tan fácil como parece

Una vez más os recomiendo otro genial artículo de ZaiChina, esta vez versa sobre las dificultades de los extranjeros para encontrar trabajo en China. Me gustaría que se lo leyeran todas las personas que desde que volví a España me preguntan cosas como “por qué no he encontrado un buen trabajo en China si allí la economía va como un tiro”, o si “debería estudiar chino porque es el idioma del futuro y así tener trabajo asegurado” o “si ahora tengo muchísimas oportunidades en España porque “hablo chino” (aunque en realidad solo chapurreo cuatro palabras sueltas), ya que muchas veces no les he podido dar una respuesta completa en un minuto de conversación.

No lo hubiera podido describir mejor: “Encontrar trabajo en China, no tan fácil como parece

Me ha hecho especial ilusión leer en el artículo la opinión de mi ex-compañero de trabajo y ahora amigo Diego Torres, al que aprovecho para mandar un abrazo desde aquí.

El verdadero lugar de la economía china en el mundo

No es nada nuevo, pero os recomiendo igualmente ésta interesante noticia en ZaiChina en el que hacen referencia a un artículo del director del Centro Nacional de Estadísticas chino, Ma Jiantang (马建堂), poniendo en prespectiva la economía china en el mundo.

Ya hemos hablado más de una vez sobre los retos a los que se enfrenta China y lo engañosa que es su posición como segunda economía del mundo por PIB total. Tras este dato se esconde una gran cantidad de matices, debilidades y retos que hay que tener muy cuenta al hablar sobre la verdad posición de China del mundo y su capacidad para “desbancar” a Estados Unidos como superpotencia mundial. 

Quizá sea muy repetitivo, pero como todavía me sorprenden los comentarios y las impresiones que escucho de la gente sobre la economía de China, no está de más que repita algunas debilidades y puntos clave (para más detalle leer el artículo):

-La renta per cápita china es muy baja, se situa en los 3.650 dólares al año (2009), muy por debajo de la media mundial (puesto 125 de 213 países que analiza el Banco Mundial.

-Un alto porcentaje de chinos (casi 40%) se dedican a la agricultura. El sector terciario representa solo el 43% del PIB.

 -Los trabajadores y empresas chinas tienen una productividad muy baja (trabajan muchas horas pero son poco efectivas, los procesos de fabricación no están optimizados, etc).

-El país tiene una escasez terrible de recursos naturales, y además realiza un consumo ineficiente de esos recursos.

- El país ha entrado en fase de envejecimiento de la población.

- A diferencia de lo que mucha gente cree (aquí están los que me dicen que podemos vender casi cualquier producto en China y seguro que nos forraremos), en general el consumo interno es muy bajo. Si visitamos las grandes capitales del este del país como Pekín, Shanghai nos parecerá que no es así, pero ya hemos hablado más de una vez de la singularidad estas ciudades y otras de la costa este en contraste con las regiones más pobres y mayoritarias de China.

 - Bajo presupuesto en educación y tecnología.

Como bien comenta Ma Jiantang: “A China todavía le falta tener una empresa nacional que goce de prestigio mundial”

Algunos consejos para preparar vuestro viaje a China

Estaba buscando información y hoteles para viajar por España en pascua. Tras perder muchísimo tiempo navegando entre hoteles lamentables de más de 50 euros la noche, no he podido evitar acordarme de lo fácil y barato que era viajar por China en comparación. Como además hay gente que me ha preguntado cómo me las ingeniaba para viajar por China, si contrataba alguna agencia o si era muy difícil organizar los viajes, me he decidido a hacer un esfuerzo y escribir un post con algunos consejos y recomendaciones.

La gente tiende a pensar que viajar por China es muy difícil, o que, sin conocer el idioma,  les costará mucho reservar sus hostales, vuelos y demás. Parece que sin la ayuda de una agencia preparar un viaje por China es complicado, cuando no lo es en absoluto. Muchísima gente de todas las nacionalidades viajan por China sin tener ni idea de chino y han podido organizarse el viaje sin problemas desde su país, con la mera ayuda de internet y un nivel de inglés de supervivencia.  Es muy fácil comprar vuelos, reservar hostales y moverse por China en inglés, siempre y cuando nos movamos por zonas turísticas o grandes ciudades como Shanghai o Pekín. En algunas zonas como en Yanshuo-Guilin me atrevería a decir que la gente joven que trabaja en hostales y restaurantes hablan mejor inglés que el que se encuentran los extranjeros que visitan España. En las zonas remotas en las que no hablen inglés no será difícil comunicarnos por señas gracias a la genialidad china (además de lo divertidos que son) y con mostrar la dirección del lugar al que queremos ir en chino cualquier taxista nos llevará sin problemas. Si preguntamos por la calle harán lo posible por ayudarnos e indicarnos hacia dónde ir, es difícil perderse, pero por si acaso no olvidés llevar siempre encima la dirección del hostal o del siguiente pueblo a visitar con caracteres chinos. De hecho, si os queréis comprar una guía de viaje, es muy importante, crucial, que contengan las direcciones de los templos, hostales, ciudades, etc en caracteres chinos, no solo en pinyin.

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Lo primero de todo, y no es un tema baladí para indecisos como yo, es decidir qué queremos visitar. Para ello podemos recurrir a san google, la wikipedia, la socorrodísima Lonely Planet (también online), otras guías como Frommers o las del País-Aguilar , foros (como por ejemplo losviajeros), tripadvisor, blogs o incluso webs de agencias de viaje chinas para ver qué nos apetece visitar (como travelchinaguide por poner un ejemplo). También me suele ayudar la wikitravel de la ciudad o región que quiero visitar, especialmente la versión en inglés, mucho más actualizada.

Es muy importante organizar bien el trayecto, tener en cuenta el tiempo de que disponemos y ser razonables. China es muy grande y no podemos pretender visitar en un fin de semana regiones como Sichuan, que son tan grandes como toda España. ¿Os imagináis visitar toda España en un fin de semana?  Paisaje en Sichuan:

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Una vez decididos a viajar a China, compramos el billete desde España. Para buscar el mejor el precio nada mejor como una búsqueda comparativa como kayak o skyscanner, o las webs de viajes tipo rumbo, edreams y demás. Pekín y Shanghai son buenos puntos de partida y tienen muy buenas conexiones. Si compramos con antelación nos puede salir ida y vuelta desde Madrid o Barcelona por unos 600 euros. 

Una vez tenemos la ruta por China, buscamos un aeropuerto cercano a la zona o ciudad que queremos visitar, lo cual no suele ser nada difícil ya que prácticamente todos los lugares turísticos en China tienen un aeropuerto cerca. Para comprar el billete, tenemos dos páginas web en inglés en las que podemos buscar vuelos y comprarlos con visa de forma comodísima. Las dos webs más famosas son ctrip (mi favorita) y elong.  Unas de las webs que más visité en 2010:

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Hay gente que cree erróneamente que los aviones de las rutas domésticas chinas son viejos, peligrosos e incluso hay leyendas urbanas de que son aviones deshechados por los soviéticos. Quizá en los inicios de la aviación comercial en China fuera así, pero hoy en día las flotas de aviones de las aerolíneas chinas son aviones muy nuevos y en perfecto estado. No es de extrañar que China sea uno de los mercados preferentes para Airbus y Boeing. Para los frikis de los aviones, aquí tenéis un clásico A320 de AirChina decorado con temas chinescos:

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Hay muchísimas aerolíneas en China (podéis ver una lista aquí), quizá la más famosa y con mejor reputación sea Air China, pero después de probar unas cuantas me atrevería a decir que no existe una gran diferencia entre ellas. En China el concepto low cost todavía no está implantado, así que no hay vuelos de esos mágicos a 10 euros y cosas así, pero los precios son bastante razonables. No ocurre el clásico timo de las lowcost europeas: “el vuelo cuesta 10 euros, si lo compras dos meses antes, pero saliendo un martes a las 6am de un aeropuerto a 80kms de la ciudad”. Precios engañosos que no incluye maleta, impuestos, seguro, etc.

Al contrario, en China puedes comprar un vuelo de una semana para la siguiente prácticamente por el mismo precio, saliendo un viernes por la tarde y volviendo el domingo por la noche (ideal para escapadas de fin de semana) y encima elegir entre un montón de vuelos con precio similar para elegir el horario que mejor te convenga. La gran excepción son las vacaciones chinas (año nuevo chino en enero-febrero y primeros de Octubre) y las subidas de precio de destinos tropicales como Hainan en navidades.

De ahí gran recomendación a grabar a fuego: No viajéis nunca a China en año nuevo chino ni a principios de Octubre, pagaréis de más, los trenes y aviones estarán abarrotados y absolutamente todos los destinos turísticos estarán a reventar. Por no hablar de tener que soportar más de mil millones de chinos tirando petardos por todas partes y a todas horas del día. Siguiendo la lógica, tampoco es recomendable visitar el norte de China en invierno, ya que os podéis encontrar, por ejemplo, con temperaturas de -15º en Pekín.

Siguiendo con los vuelos, un vuelo de unos 1000kms (como barcelona-paris) cuesta sobre los 120-150 euros (ida y vuelta) y uno de 2000kms (como bcn-berlín o pekín-hk) poco más de 200euros (i/v). Todos los vuelos de más de 1h ofrecen comida a bordo y permiten que factures la maleta sin pagar extra.  Típica comida china de avión, arroz o tallarines y pollo o pescado:

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La mayoría de vuelos tienen condiciones de cancelación y cambio de horario sin tener que pagar extra. Fijaros en las condiciones antes de comprar el billete, es típico que ofrezcan un 80% de devolución del precio billete en caso de que a última hora (hasta el día anterior) te apatezca por cancelarlo. Los cambios de fecha suelen ser gratuitos.

Si estáis en China y compráis en ctrip o elong, os llevan los billetes a casa o al hostal sin coste adicional y podéis pagarlos en efectivo al repartidor. De este modo os ahorráis unos euros extra por pagar por tarjeta (normalmente unos 10 euros) y no tenéis ni que imprimirlos. Desde China hay también algunos vuelos de bajo coste de la aerolínea malaya AirAsia ( www.airasia.com) hacia destinos del sudeste asiático. Si aparte de China tenéis planeado por el sudeste asiático os recomiendo echar un vistazo a sus rutas.

Una opción más barata que el avión es el tren. Aunque en distancias largas nunca merece la pena. Sobre comprar billetes de tren en China podría escribir un post aparte porque es algo más complicado y que yo sepa de momento no se puede hacer por internet. Hay bastante reventa de billetes, sobre todo en algunas rutas muy concurridas como Shanghai-Pekín, por lo que casi nunca hay billetes disponibles. Si queréis viajar en tren-cama elegid  “cama blanda”, tampoco hay problema si  queréis ahorrar unos cuantos yuanes viajando en ”cama dura”, pero jamás compréis “asiento duro” si es un viaje muy largo.  Mejor pagar un poco más y poder dormir agusto. China es ya el país del mundo con mayor líneas de alta velocidad y cada vez será una mejor opción, incluso para largas distancias, pero de momento en mi opinión el avión es lo más recomendable para largas distancias. Además de que, para competir con los trenes de alta velocidad, las aerolíneas están bajando sus precios. Si tenéis curiosidad, aquí tenéis información completa sobre las líneas de alta velocidad en China y aquí un mapa del país con las líneas ferroviarias en él.imagesCA2VIUYC

La técnica para viajar en tren es mirar en la web huochepiao.com (literalmente “billetesdetren.com”) los horarios y después comprarlos en un puesto de venta de billetes de tren (hay muchos) o en las estaciones.  La web está en chino, no os asustéis, el “truco” está en buscar la ciudad origen y destino en wikipedia y copiar-pegar el nombre en caracteres chinos. Los horarios no cambian entre laborales y festivos, y la web os sirve de referencia para conocer la hora de salida y llegada,  el número de horas que se tarda en llegar (13小时10分 significa 13 horas y 10 minutos) y el precio de asientos, camas, etc. Aquí un pantallazo de la búsqueda de trenes de Pekín (北京) a Shanghai (上海). Click para ver en grande:

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No os recomiendo viajar en autobús por China distancias de más de 300-500 kms. Son baratísimos sí, pero nos podemos encontrar con furgonetas pequeñas, incómodas, y viajar más de 5 horas hacinados, con muchísimo calor en verano y sufriendo los peligros de la temeraria conducción china no es muy recomendable. Seguro que viajando por la China profunda no podréis evitar hacer tramos en furgonetas o taxis, pero mejor no abusar y dejarlo solo para distancias cortas.

 Una vez tenemos el vuelo, tren o autobús, podemos buscar el alojamiento. La gran ventaja de China respecto a Europa occidental es que el alojamiento en baratísimo. Podemos buscar hostales en  www.hostelworld.comwww.hostelbookers.com, echamos un ojo a los comentarios y reviews de la gente y lo reservarmos cómodamente desde allí. Los hostales en China suelen costar una media de 6 euros por persona en habitación privada
y unos 3 euros compartiendo habitación. Si vais muchos podéis reservar varias camas y así ocupar toda una habitación. Y no creáis que son hostales de mala muerte, la mayoría de ellos están en casas antiguas remodeladas, tienen muchísimo encanto, el personal habla inglés, suelen estar bastante nuevos y son super cómodos. Si quisierais podráis vivir en uno de ellos perfectamente unos meses.

Por servicio, instalaciones y encanto podríamos igualarlo a hoteles de España de más de 40 euros, aunque ni punto de comparación en cuantro a trato y servicio. Llamarme tiquismiquis, pero nunca he entendido ese modelo de negocio en el que el cliente o huésped paga un dineral por un servicio y recibe un trato y servicio mediocre. Si viajais por Asia la balanza servicio-precio es al revés, recibiendo un trato y servicio maravilloso por precios diez veces inferiores. 

Los hostales en China en las zonas turísticas están perfectamente adaptados a los gustos occidentales (de hecho la mayoría de huéspedes son extranjeros), ofreciendo desayunos riquísimos de estilo francés, americano o inglés, desayunos completísimos que muchas veces cuestan lo mismo que lo que hemos pagado por el alojamiento (3euros), pero que merecen muchísimo la pena. Típico hostal en China de 5euros (no 50) la noche:

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 Muchos hostales tienen además billar, futbolín, tele para ver deporte internacional y algún tipo de bar con cervezas a buen precio (igual 60 céntimos, lo cual es “caro” para China, donde las podemos comprar en cualquier puesto callejero por la mitad o menos). Si llevamos mucho tiempo en China siempre se agradece una comida occidental de vez en cuando y en los hostales podemos tomar desde una hamburguesa o un plato de pasta a comida autóctona, todo por muy buen precio. Es fácil, además, hacer nuevos amigos durante el viaje en los hostales, de ahí que mucha gente viaje sola, conociendo otros viajeros sobre la marcha:

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Muchos hostales ofrecen servicio de “pick up”, es decir, te esperan en el aeropuerto con un cartelito y te llevan al hostal en una furgoneta. No suele salir muy caro para estándares europeos, por ejemplo por 10euros o menos os llevan 4 o 6 personas al hostal, pero hay que mirar bien a qué distancia está el hostal, si hay transporte público a la ciudad o cuánto os costaría un taxi. En la China rural los taxis son muchísimo más baratos que en Pekín o Shanghai, así que la bajada de bandera (1,5kms) puede costar tan barata como 60 céntimos y si el hostal está pongamos que a 15kms del aeropuerto, igual os sale por solo 5euros, lo que entre dos es mucho más económico que el servicio de “pick up”.

En caso de que no hayamos encontrado ningún hostal en hostelworld, normalmente porque estamos viajando a una ciudad o zona menos turística, podemos buscar hoteles en ctrip o elong. Los hoteles baratos chinos suelen ser más cutres que los hostales arriba mencionados, no están adaptados al gusto occidental y podemos encontrarnos con váteres de estilo chino (agujero) o con que las recepcionistas no hablan ni papa de inglés. Suelen ser algo más caros, porque para el cliente chino medio son como hoteles de semilujo, así que podríamos pagar fácilmente la friolera de 10euros por persona en una habitación doble. Los hoteles de 4-5 estrellas son muy caros, aunque están al precio de hoteles de 2 estrellas en España, así que quien quiera darse el lujo por 40euros la noche en habitación doble puede permitírselo. Personalmente prefiero mil veces un hostal con encanto, de madera y decoración tradicional china con patio interior a un hotel de 5 estrellas en un rascacielos de cristal y con una habitación anodina que bien podría estar en China como en un hotel de Miami, Oslo o Madrid. Típico patio interior de hostal con encanto en China:

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Hay una opción más que es viajar sin alojamiento y encontrarlo una vez allí. Mucha gente en China, sobre todo en zonas turísticas, te ofrece alojamiento en sus casas a precio muy económico. Aunque sin saber chino no
os lo recomiendo. A mi me suele gustar tenerlo todo reservado y centrarme en lo que quiero visitar sin tener que perder tiempo buscando dónde dormir.

Pues eso es todo de momento, si se me ocurre algo más ya lo postearé porque seguro que me he dejado muchísimas cosas. Lo cierto es que desconozco muchísimas partes de China, pero es lógico, es tan grande que se necesitaría toda una vida para recorrerlo todo. Pero como decía Confucio, “todo gran viaje empieza por un paso”.

Si tenéis cualquier duda o queréis que os ayude en algo, solo tenéis que mandarme un email o dejarme un comentario.

Zai Jian!

Recordando Japón…

Esta mañana mientras sorteaba el tráfico de Barcelona para llegar al trabajo, recordaba la primera vez que estuve en Japón. Parece que fue ayer, pero han pasado ya casi 5 años. Recuerdo perfectamente el shock que me produjo viajar a un mundo totalmente diferente, como si de repente hubiera atravesado el universo para llegar a un lugar mágico. Los anuncios, los carteles, los neones, todo estaba escrito en un idioma que parecía de otro planeta:shopping-akihabara-electric-city

Sin duda era la tierra, porque había humanos, pero se comportaban, vestían y interactuaban de forma tan diferente que no parecían compartir mi raza.

cruce de shibuya

El silencio, la limpieza extrema, arquitectura futurista con rascacielos y  autopistas elevadas… De repente viajaba en un tren elevado, a varias alturas del suelo, viendo abajo carreteras elevadas, neones, el movimiento incesante de personas y no podía evitar pensar que tras esas 15 horas de avión había aterrizado en el futuro.
tren elevado
Recuerdo mis primeros paseos en Tokyo como una de las experiencias más intensas que he vivido jamás. De repente entraba en un supermercado y todos los productos, ¡todos!, eran diferentes. Ni siquiera podía saber qué contenían más allá de los dibujos o fotos de los productos. En comparación con unos pocos tipos de bebidas en los supermercados de Europa,  de repente tenía a mi disposición cientos de bebidas de colores, y tenía que probarlas todas. Recuerdo recorrer Akihabara, el distrito tecnológico, comiendo snacks rarísimos y entrando en tiendas de anime, recreativos repletos de gente,  viendo pasar gente disfrazada (cosplay), los últimos videojuegos y la tecnología más avanzada del mundo en exposición a pie de calle. Era como vivir dentro de una serie de anime con actores reales. Era todo tan diferente, tan estimulante que no podía evitar retratarlo para no olvidarlo jamás. ¡Llegué a tomar más de 3000 fotos en dos semanas!  Tengo tantas fotos de Japón que nunca las he llegado a ver todas de nuevo. Siempre tengo pendiente clasificarlas de algún modo, hacer una selección y quizá compartir alguna de ellas (¡tengo material para postear varios años seguidos!). Pero siempre pongo la excusa de que no tengo tiempo para evitar la tristeza de la melancolía.

akihabara

Una de películas que mejor han retratado las sensaciones que se sienten al visitar Japón, la impresión de estar perdido en un fascinante universo paralelo es Lost in Translation, de Sofia Coppola. ¿la habéis visto? Sin duda una de mis películas favoritas:

lost-in-translation-banner

Me cuesta encontrar palabras para describir la explosión de sensaciones, colores y sonidos que sentí al pasear por la ciudad. Pasear a cualquier hora de la noche y sentir mayor seguridad que en cualquier calle céntrica a mediodía en Europa. Un mundo mejorado, el mundo 2.0. Pensé, egoístamente, que ningún extranjero debería descubrir este mundo, convencido de que si la gente lo conociera, si tuvieran la oportunidad de vivir la experiencia,  millones de personas harían lo que fuera por vivir allí. Y es que ¿Quién no querría vivir en el futuro?
osaka

Con el tiempo, he visitado Japón en dos ocasiones más y poco a poco he ido conociendo más y más aspectos de la cultura y sociedad japonesa. Sigo pensando que es uno de los mejores países del mundo para visitar, pero quizá no tanto para vivir.

De vuelta en Europa, reflexionaba sobre por qué tan poca gente ha tenido la suerte de viajar a Japón. O las razones por las que se mantendrá aislado, protegido, una vida aparte en el peculiar universo paralelo japonés.  No deja de sorprender la razón de que, habiendo tantos amantes de la cultura y gastronomía japonesas (y más en Bcn), haya relativamente tan pocos españoles viviendo en Japón.  Tres razones muy obvias entre otras muchos serían,  por este orden, lejanía, precio e idioma.

La gente que trabaja tiene pocas vacaciones, y  hay que pensárselo muy bien para poner rumbo a un país que está a más de 10 horas de avión (consecuentemente se perderán casi dos días solo en el vuelo). Y los que no trabajan (en este momento más de 4 millones de españoles) no pueden permitirse gastar 1000 euros de avión más gastos en visitar un país en la otra parte del mundo. Tampoco ayuda que Japón sea un país muy caro en comparación con sus vecinos asiáticos, y por eso muchos europeos prefieren viajar al sudeste, más cercano y accesible, y ridículamente barato.

Al estar tan lejos, la gente va posponiendo su viaje a Japón, cambiándolo por destinos más cercanos. Ya se sabe, “la vida es lo que pasa mientras haces otros planes”.  “Del próximo año no pasa”, se convencen, y al  año siguiente no hay dinero,  surge algo inesperado o no cuadran las vacaciones con la pareja… Así conozco decenas de personas enamoradas de Japón sin haberlo visitado nunca, posponiendo el viaje año tras año, quizá no pudiendo visitarlo jamás.

Sobre el tema del idioma, es lógico, para  quien a duras penas chapurrea algo de inglés,  le parece una locura  viajar a un país del no conoce el idioma. Y no solo eso, sino que el idioma es tan complicado (e imprescindible para trabajar y vivir en Japón) que supone una barrera más de entrada, lo que unido a un férreo control de inmigración, hace que se cambie España por países más accesibles como Inglaterra, Francia, Alemania, etc. Estudiar japonés es una tarea ardua, frustrante y que requiere la paciencia, tesón y esfuerzo de que de carecemos (yo el primero) la mayoría de españoles.

Por fin parece que van amainando las noticias, más o menos sensacionalistas, sobre el terrible terremoto de Japón, noticia causante del torrente de recuerdos y sensaciones  inolvidables que me han ido abordando estos días. Ahora que parece que los medios empiezan a pasan de largo, impotentes al no encontrar más miserias  humanas que relatar o historias apocalípticas que inventar, me gustaría recomendar a  todo el mundo viajar a Japón, una forma más de ayudar a la gente de este maravilloso país en su recuperación económica. Un país único, cuya visita supone una experiencia inolvidable con el único peligro de enamorarse perdidamente de él:


Fuji Japan - Cherry Blossoms and Mount

He rescatado un email con recomendaciones que hice a unos amigos para su viaje a  Japón. No tenían mucho tiempo ya que viajaban desde China aprovechando un puente, y se tuvieron que centrar en la capital.  Aunque visitar Japón y no pasar Kyoto debería estar penado por ley, aquí van las recomendaciones que les envié:

Ya que estáis en Tokyo unos días, os recomendaría visitar Kamakura, una típica ciudad media-pequeña costera japonesa. Tiene muchos templos muy bonitos, mejores que los que veréis en Tokyo, podréis admirar los preciosos jardines zen, disfrutar con el amor por el detalle y el cuidado de los jardines en las casitas japonesas. Un pueblo tranquilo con mucho que ofrecer.

En Tokyo, hay muchos barrios mitiquísimos para los amantes de los manga, libros y películas japonesas. Aunque quizá no tanto para los neófitos. Desde las pantallas y neones del dinámico barrio de Shibuya (donde se encuentra el paso de cebra más concurrido del mundo), pasando por el barrio elegante de Ginza, con sus tiendas y escaparates de las marcas de lujo mundial, o paseando por barrios tradicionales como Asakusa, o otros más currantes pero divertidos como Ebisu… Por no hablar del barrio meca de la tecnología, el anime y el mundi friki en general: Akihabara. El lugar al que millones de frikis de todo el mundo sueñan con poder pisar algún día. Visitar Tokyo viéndolo desde sus trenes elevados (recomendación personal, dar una vuelta en la línea de tren JR, viendo los barrios desde arriba en lugar de abusar del metro), para así maravillarse ante la mayor metrópolis del mundo, la auténtica ciudad que nunca duerme, el caos más organizado del mundo. Los señores trajeados, las mujeres arregladas, en contraste con los jóvenes vestidos con mil colores. Los cables por las calles, el movimiento incesante de transeúntes, el silencio sepulcral en las estaciones y vagones del metro. Luces, colores, un festín para los sentidos, y para el paladar: tokyo es una ciudad obsesionada con la comida, con comer bien. Me atrevería a decir “elegirme un restaurante cualquiera de Tokyo y comeré allí el resto de mi vida”. Ah, Tokyo, la megalópolis en la que puedes dar tres pasos y encontrarte vida de barrio. Una ciudad tan segura que niños muy pequeños van solos al colegio. Pero también una ciudad con su lado más canalla, que surge por la noche con sus variadísima oferta de salas de baño, hostess, love hotels y una complicadísima red de ambientes de diversión que satisfacen las mentes más pervertidas.

Mi consejo en Tokyo sería que miréis un mapa y visitéis los barrios en orden, sino perderéis horas en el metro. Es una ciudad enorme. Evitar a toda costa los taxis, por lo tanto que no os pille el metro cerrado lejos de donde queráis ir o la lleváis clara. El taxi cuesta como 6-8 euros bajada de bandera y a lo poco que andéis pasará de los 15 euros.

Segundo consejo, mirad el dinero, pero no hay que obsesionarse. No sabéis cuando volveréis así que tratar de disfrutar sin mirar atrás, sin sentir lo mucho que cuestan las cosas. Pegaos un festín de buen sushi pese a que os cueste 40 euros. Merecerá la pena. Los precios suelen estar junto a representaciones en plástico de los platos, para que veáis exactamente como será. La comida japonesa, en general, no es muy picante, solo ojo con los currys, tienen 8 grados de picante y puede llegar a picar mucho. El resto de platos es muy raro que piquen, la comida japonesa suele ser muy sencilla y con sabores poco intensos o cargantes.

Os recomiendo perderos sin rumbo, observar los pequeños detalles, dar una vuelta por las calles secundarias y andar todo lo que podáis. Meteos en restaurantes o bares bajando las escaleras y descubriendo curiosos lugares. Fijaos en la arquitectura japonesa, célebre en todo el mundo por su sobriedad, simplicidad… Veréis áreas públicas en edificios muy bien diseñadas, con parques integrados, con los espacios muy bien aprovechados… Suele gustar mucho a los arquitectos ver cómo están construidas casas y edificios.

Visitad todos los parques que podáis, merecen mucho la pena. Fijaos en los detalles de las plantas, cómo está cuidado, etc. Los templos en Tokyo no os sorprenderán, la mayoría fueron reconstruidos, lo interesante quizá aquí sea el silencio que se disfruta en ellos, lo que le da un aire de misticismo. Aunque como ya os comenté el 90% de los edificios de Tokyo fueron destruidos en la guerra y prácticamente toda la ciudad fue reconstruida. Japón es un país que lleva casi dos décadas en recesión, y de ahí que la mayoría de los grandes edificios y construcciones sean fruto del boom de los 70 y sobre todo 80, cuando parecía que Japón se comía el mundo….

Barrios que visitar en Tokyo? Son imprescindibles Asakusa (tradicional), Shibuya (moderno-futurista), los alrededores del palacio imperial, el mercado de pescado si fuerais sobre las 6am es una experiencia única, si vais después podéis dar una vuelta, comer sushi y después ir a los jardines Hamarikyu. También estaría bien ir a Shinjuku por ver la zona financiera, subir al edificio del gobierno de Tokyo y ver las vistas, (de noche quizá mejor). También hay un parque importante cerca, que no recuerdo el nombre. Otro barrio joven es Harajuku, donde también hay muchas tribus urbanas. Y después en Ueno, donde hay un gran parque, el zoo y muchos museos en los alrededores. La zona de Odaiba, la bahía, es muy bonito acceder de noche con el tranvía, por el puente elevado, las vistas de la ciudad son impresionantes.

Sobre Akihabara (barrio friki-tecnológico) igual no es imprescindible para vosotros, pero es realmente impresionante a nivel de neones, luces, pantalla gigantes, un poco a lo Blade Runner, como Shibuya. A mí me impresiona como curiosidad social, ver cómo hay tantísima gente que vive en otra realidad, alejada de nuestro mundo. Veréis que hay mucha gente en Japón pegada a su mundo virtual, a su móvil, a su juego de realidad alternativa, a los videosjuegos o el anime…. En cualquier barrio hay recreativos, os recomiendo pasaros 10minutos viendo la gente jugar, las niñas haciéndose fotos-pegatinas en cientos y cientos de máquinas con modelos que se renuevan casa semana… Y claro, como no, veréis en Tokyo gran cantidad de tribus urbanas, a cada cual más curiosa, como las Yamambas (muy morenas, al contrario del canon de belleza japonesa), los punks, los frikis, los rockers… Toda una gama de expresividad y unidad de grupos.

China se muda a México

Hoy he leído un interesante artículo en ZaiChina (éste) sobre las inversiones que están realizando las empresas chinas en México.

Es increíble lo rápido que cambia el mundo (o mejor dicho China y los BRIC), hace poco más de diez años China fue una de las claves de la destrucción de empleo en la industria mexicana (al permitir producir con menores salarios y a menor precio) y hoy en día podría ser China la que estimule y relance el sector industrial mexicano. Cada vez más empresas chinas están relocalizando su producción al país centroamericano. ¿la razón? El aumento de los salarios en China junto con el aumento del precio del petroleo, lo que provoca que producir productos para USA salga mejor de precio en México debido a su proximidad geográfia.

Según la consultora AlixPartners:

“México ha superado a China como el país más barato del mundo para las empresas que buscan fabricar productos para el mercado estadounidense. India ocupa el segundo lugar, seguido por China y luego Brasil. De hecho, México se ha vuelto tan barato que incluso las empresas chinas se están moviendo ahí para aprovechar las ventajas comerciales que vienen de la proximidad geográfica”.

El cambio en China es tan rápido que lo que es válido hoy puede que no lo sea en un par de años.  Las empresas chinas han pasado de recibir inversiones y producir para los demás a tener sus propias multinacionales, transpasar fronteras e invertir en el exterior. De productos de poco valor añadido a productos de alta tecnología como móviles, ordenadores, coches… De un crecimiento a cualquier coste a un nuevo rumbo hacia el crecimiento sostenible y la mejora de calidad de vida. ¿Conseguirá China mantener el ritmo de crecimiento sin que siga aumentando la desigualdad social? ¿Veremos en un futuro la creación de un “estado del bienestar” con características chinas?

Kimjonggilia: El régimen norcoreano retratado por los refugiados

kimjonggiliaHace poco vi una película documental sobre el régimen norcoreano. Se titula Kimjonggilia y podéis ver el trailer a través de su página web (ésta). A diferencia de otros documentales sobre Corea del Norte, en Kimjonggilia todo pivota alrededor de los desgarradores testimonios de los refugiados que tuvieron la suerte de poder escapar con vida.

Es un documental muy duro pero muy necesario, ya que nos acerca a los horrores y las flagrantes violaciones de los derechos humanos (tortura, privación aleatoria de libertad, pena de muerte y un largo etcétera) que se producen a diario en los campos de concentración que se encuentran por todo el país. Lo recomiendo especialmente para todos aquellos que desconozcan los pilares sobre los que se basa el régimen paranoico de Kim Jong II (supresión de libertades, culto a la personalidad -de ahí el título – “kimjongilia” -, aislamiento del mundo y propaganda extrema). Un país en la misera, aislado, gobernado por un régimen orwelliano a tan solo unos pocos kms de un país avanzado, democrático y rico como Corea del Sur.

Por si las desgracias de los norcoreanos no fueran suficiente, muchos de los que consiguen escapar acaban atrapados como esclavos o prostitutas en manos de mafias chino-coreanas tras escapar por la frontera China en el norte. Al no tener visado, en caso de que un norcoreano sea capturado por las autoridades chinas, éstos los repatrian de vuelta a Corea del Norte, donde a buen seguro serán ejecutados por traición. (La posición de China respecto al régimen norcoreano daría para varias entradas en el blog).

Pese a todo, existen también personas anónimas que ayudan a los refugiados. Es el caso de organizaciones que, jugándose su propia vida, ayudan a los refugiados a escapar de China por Mongolia o Tailandia, desde donde pueden volar a Corea del Sur. Un hilo de esperanza entre tanta miseria y desgracia humana.

Podéis descargar el documental del torrent con susbitutlos en inglés (supongo que también los podréis encontrar en español buscando un poco). No os pongo el link no vaya a ser que con la ley sinde me cierren en blog.

Alumnos de Shanghai los mejores del mundo según PISA

El año pasado el informe PISA (Programme for International Student Assessment) incluyó por primera vez alumnos chinos en su estudio del nivel educativo de más de 60 países. En concreto fueron los alumnos de Shanghai los evaluados en el estudio y para sorpresa de más de uno han quedado los primeros de mundo en matemáticas, ciencias y compresión lectora. Por encima de Finlandia, Singapur y Korea, que hasta ahora eran las naciones cuyos niños estaban siempre disputándose los primeros puestos.

07education_graph-popupHe leído un interesante post de Jesús Fernandez en su blog de economía ”Nada es Gratis” en el que da algunas pistas de porqué los alumnos chinos obtienen tan buenas calificaciones en el estudio.  En él nos cuenta a través de su propia experiencia con su sobrina las diferencias entre el sistema educativo chino y el español y da algunas claves de porqué nuestros niños están a la cola del informe, por debajo de la media de los países desarrollados. Os recomiendo dedicar unos minutos a leerlo:  ”Mi sobrina y PISA“. Aquí también tenéis otro interesante artículo al respecto, del NyTimes (inglés): Top Test Scores From Shanghai Stun Educators.

He comentado muchas veces la importancia que tanto chinos como coreanos y japoneses dan a la educación como pilar de la sociedad, fruto de las enseñazas de Confucio. Una cultura que valora y fomenta el esfuerzo, la tenacidad y el estudio frente a los valores de mínimo esfuerzo, enchufismo y mediocridad que perciben nuestros niños.

El problema es grave, y en mi opinión gran parte del mismo no se encuentra en las escuelas sino en la sociedad. Son los padres los que deben inculcar a los niños esa cultura del esfuerzo y participar activamente en la educación. La responsabilidad de la educación no es exclusiva de la escuela, y hasta que los españoles no entendamos que la educación es la base de un país y nos excusemos con consignas victimistas del estilo ”la culpa es de los inmigrantes” o el manido “no hay dinero suficiente para educación”, no conseguiremos atacar el problema de raíz.  No es un problema de dinero o de medios (y sino miremos un país en desarrollo como China o países con mucho menor PIB que el español como Estonia, Letonia o Hungría) , ni de métodos o calidad del profesorado. Es un problema de sociedad como conjunto, y como no cambie el sistema,  países como España lo van a pagar en el futuro.

Eso sí, después la culpa no estará en la educación, sino en que otros países son más ricos, otros son más autoritarios, otros tienen menos inmigrantes, otros, otros, otros…… La culpa siempre son otros. Así nos va.