Alumnos de Shanghai los mejores del mundo según PISA • Lunes, 7 Febrero, 2011
El año pasado el informe PISA (Programme for International Student Assessment) incluyó por primera vez alumnos chinos en su estudio del nivel educativo de más de 60 países. En concreto fueron los alumnos de Shanghai los evaluados en el estudio y para sorpresa de más de uno han quedado los primeros de mundo en matemáticas, ciencias y compresión lectora. Por encima de Finlandia, Singapur y Korea, que hasta ahora eran las naciones cuyos niños estaban siempre disputándose los primeros puestos.
He leído un interesante post de Jesús Fernandez en su blog de economía ”Nada es Gratis” en el que da algunas pistas de porqué los alumnos chinos obtienen tan buenas calificaciones en el estudio. En él nos cuenta a través de su propia experiencia con su sobrina las diferencias entre el sistema educativo chino y el español y da algunas claves de porqué nuestros niños están a la cola del informe, por debajo de la media de los países desarrollados. Os recomiendo dedicar unos minutos a leerlo: ”Mi sobrina y PISA“. Aquí también tenéis otro interesante artículo al respecto, del NyTimes (inglés): Top Test Scores From Shanghai Stun Educators.
He comentado muchas veces la importancia que tanto chinos como coreanos y japoneses dan a la educación como pilar de la sociedad, fruto de las enseñazas de Confucio. Una cultura que valora y fomenta el esfuerzo, la tenacidad y el estudio frente a los valores de mínimo esfuerzo, enchufismo y mediocridad que perciben nuestros niños.
El problema es grave, y en mi opinión gran parte del mismo no se encuentra en las escuelas sino en la sociedad. Son los padres los que deben inculcar a los niños esa cultura del esfuerzo y participar activamente en la educación. La responsabilidad de la educación no es exclusiva de la escuela, y hasta que los españoles no entendamos que la educación es la base de un país y nos excusemos con consignas victimistas del estilo ”la culpa es de los inmigrantes” o el manido “no hay dinero suficiente para educación”, no conseguiremos atacar el problema de raíz. No es un problema de dinero o de medios (y sino miremos un país en desarrollo como China o países con mucho menor PIB que el español como Estonia, Letonia o Hungría) , ni de métodos o calidad del profesorado. Es un problema de sociedad como conjunto, y como no cambie el sistema, países como España lo van a pagar en el futuro.
Eso sí, después la culpa no estará en la educación, sino en que otros países son más ricos, otros son más autoritarios, otros tienen menos inmigrantes, otros, otros, otros…… La culpa siempre son otros. Así nos va.





