Recordando Japón…

Esta mañana mientras sorteaba el tráfico de Barcelona para llegar al trabajo, recordaba la primera vez que estuve en Japón. Parece que fue ayer, pero han pasado ya casi 5 años. Recuerdo perfectamente el shock que me produjo viajar a un mundo totalmente diferente, como si de repente hubiera atravesado el universo para llegar a un lugar mágico. Los anuncios, los carteles, los neones, todo estaba escrito en un idioma que parecía de otro planeta:shopping-akihabara-electric-city

Sin duda era la tierra, porque había humanos, pero se comportaban, vestían y interactuaban de forma tan diferente que no parecían compartir mi raza.

cruce de shibuya

El silencio, la limpieza extrema, arquitectura futurista con rascacielos y  autopistas elevadas… De repente viajaba en un tren elevado, a varias alturas del suelo, viendo abajo carreteras elevadas, neones, el movimiento incesante de personas y no podía evitar pensar que tras esas 15 horas de avión había aterrizado en el futuro.
tren elevado
Recuerdo mis primeros paseos en Tokyo como una de las experiencias más intensas que he vivido jamás. De repente entraba en un supermercado y todos los productos, ¡todos!, eran diferentes. Ni siquiera podía saber qué contenían más allá de los dibujos o fotos de los productos. En comparación con unos pocos tipos de bebidas en los supermercados de Europa,  de repente tenía a mi disposición cientos de bebidas de colores, y tenía que probarlas todas. Recuerdo recorrer Akihabara, el distrito tecnológico, comiendo snacks rarísimos y entrando en tiendas de anime, recreativos repletos de gente,  viendo pasar gente disfrazada (cosplay), los últimos videojuegos y la tecnología más avanzada del mundo en exposición a pie de calle. Era como vivir dentro de una serie de anime con actores reales. Era todo tan diferente, tan estimulante que no podía evitar retratarlo para no olvidarlo jamás. ¡Llegué a tomar más de 3000 fotos en dos semanas!  Tengo tantas fotos de Japón que nunca las he llegado a ver todas de nuevo. Siempre tengo pendiente clasificarlas de algún modo, hacer una selección y quizá compartir alguna de ellas (¡tengo material para postear varios años seguidos!). Pero siempre pongo la excusa de que no tengo tiempo para evitar la tristeza de la melancolía.

akihabara

Una de películas que mejor han retratado las sensaciones que se sienten al visitar Japón, la impresión de estar perdido en un fascinante universo paralelo es Lost in Translation, de Sofia Coppola. ¿la habéis visto? Sin duda una de mis películas favoritas:

lost-in-translation-banner

Me cuesta encontrar palabras para describir la explosión de sensaciones, colores y sonidos que sentí al pasear por la ciudad. Pasear a cualquier hora de la noche y sentir mayor seguridad que en cualquier calle céntrica a mediodía en Europa. Un mundo mejorado, el mundo 2.0. Pensé, egoístamente, que ningún extranjero debería descubrir este mundo, convencido de que si la gente lo conociera, si tuvieran la oportunidad de vivir la experiencia,  millones de personas harían lo que fuera por vivir allí. Y es que ¿Quién no querría vivir en el futuro?
osaka

Con el tiempo, he visitado Japón en dos ocasiones más y poco a poco he ido conociendo más y más aspectos de la cultura y sociedad japonesa. Sigo pensando que es uno de los mejores países del mundo para visitar, pero quizá no tanto para vivir.

De vuelta en Europa, reflexionaba sobre por qué tan poca gente ha tenido la suerte de viajar a Japón. O las razones por las que se mantendrá aislado, protegido, una vida aparte en el peculiar universo paralelo japonés.  No deja de sorprender la razón de que, habiendo tantos amantes de la cultura y gastronomía japonesas (y más en Bcn), haya relativamente tan pocos españoles viviendo en Japón.  Tres razones muy obvias entre otras muchos serían,  por este orden, lejanía, precio e idioma.

La gente que trabaja tiene pocas vacaciones, y  hay que pensárselo muy bien para poner rumbo a un país que está a más de 10 horas de avión (consecuentemente se perderán casi dos días solo en el vuelo). Y los que no trabajan (en este momento más de 4 millones de españoles) no pueden permitirse gastar 1000 euros de avión más gastos en visitar un país en la otra parte del mundo. Tampoco ayuda que Japón sea un país muy caro en comparación con sus vecinos asiáticos, y por eso muchos europeos prefieren viajar al sudeste, más cercano y accesible, y ridículamente barato.

Al estar tan lejos, la gente va posponiendo su viaje a Japón, cambiándolo por destinos más cercanos. Ya se sabe, “la vida es lo que pasa mientras haces otros planes”.  “Del próximo año no pasa”, se convencen, y al  año siguiente no hay dinero,  surge algo inesperado o no cuadran las vacaciones con la pareja… Así conozco decenas de personas enamoradas de Japón sin haberlo visitado nunca, posponiendo el viaje año tras año, quizá no pudiendo visitarlo jamás.

Sobre el tema del idioma, es lógico, para  quien a duras penas chapurrea algo de inglés,  le parece una locura  viajar a un país del no conoce el idioma. Y no solo eso, sino que el idioma es tan complicado (e imprescindible para trabajar y vivir en Japón) que supone una barrera más de entrada, lo que unido a un férreo control de inmigración, hace que se cambie España por países más accesibles como Inglaterra, Francia, Alemania, etc. Estudiar japonés es una tarea ardua, frustrante y que requiere la paciencia, tesón y esfuerzo de que de carecemos (yo el primero) la mayoría de españoles.

Por fin parece que van amainando las noticias, más o menos sensacionalistas, sobre el terrible terremoto de Japón, noticia causante del torrente de recuerdos y sensaciones  inolvidables que me han ido abordando estos días. Ahora que parece que los medios empiezan a pasan de largo, impotentes al no encontrar más miserias  humanas que relatar o historias apocalípticas que inventar, me gustaría recomendar a  todo el mundo viajar a Japón, una forma más de ayudar a la gente de este maravilloso país en su recuperación económica. Un país único, cuya visita supone una experiencia inolvidable con el único peligro de enamorarse perdidamente de él:


Fuji Japan - Cherry Blossoms and Mount

He rescatado un email con recomendaciones que hice a unos amigos para su viaje a  Japón. No tenían mucho tiempo ya que viajaban desde China aprovechando un puente, y se tuvieron que centrar en la capital.  Aunque visitar Japón y no pasar Kyoto debería estar penado por ley, aquí van las recomendaciones que les envié:

Ya que estáis en Tokyo unos días, os recomendaría visitar Kamakura, una típica ciudad media-pequeña costera japonesa. Tiene muchos templos muy bonitos, mejores que los que veréis en Tokyo, podréis admirar los preciosos jardines zen, disfrutar con el amor por el detalle y el cuidado de los jardines en las casitas japonesas. Un pueblo tranquilo con mucho que ofrecer.

En Tokyo, hay muchos barrios mitiquísimos para los amantes de los manga, libros y películas japonesas. Aunque quizá no tanto para los neófitos. Desde las pantallas y neones del dinámico barrio de Shibuya (donde se encuentra el paso de cebra más concurrido del mundo), pasando por el barrio elegante de Ginza, con sus tiendas y escaparates de las marcas de lujo mundial, o paseando por barrios tradicionales como Asakusa, o otros más currantes pero divertidos como Ebisu… Por no hablar del barrio meca de la tecnología, el anime y el mundi friki en general: Akihabara. El lugar al que millones de frikis de todo el mundo sueñan con poder pisar algún día. Visitar Tokyo viéndolo desde sus trenes elevados (recomendación personal, dar una vuelta en la línea de tren JR, viendo los barrios desde arriba en lugar de abusar del metro), para así maravillarse ante la mayor metrópolis del mundo, la auténtica ciudad que nunca duerme, el caos más organizado del mundo. Los señores trajeados, las mujeres arregladas, en contraste con los jóvenes vestidos con mil colores. Los cables por las calles, el movimiento incesante de transeúntes, el silencio sepulcral en las estaciones y vagones del metro. Luces, colores, un festín para los sentidos, y para el paladar: tokyo es una ciudad obsesionada con la comida, con comer bien. Me atrevería a decir “elegirme un restaurante cualquiera de Tokyo y comeré allí el resto de mi vida”. Ah, Tokyo, la megalópolis en la que puedes dar tres pasos y encontrarte vida de barrio. Una ciudad tan segura que niños muy pequeños van solos al colegio. Pero también una ciudad con su lado más canalla, que surge por la noche con sus variadísima oferta de salas de baño, hostess, love hotels y una complicadísima red de ambientes de diversión que satisfacen las mentes más pervertidas.

Mi consejo en Tokyo sería que miréis un mapa y visitéis los barrios en orden, sino perderéis horas en el metro. Es una ciudad enorme. Evitar a toda costa los taxis, por lo tanto que no os pille el metro cerrado lejos de donde queráis ir o la lleváis clara. El taxi cuesta como 6-8 euros bajada de bandera y a lo poco que andéis pasará de los 15 euros.

Segundo consejo, mirad el dinero, pero no hay que obsesionarse. No sabéis cuando volveréis así que tratar de disfrutar sin mirar atrás, sin sentir lo mucho que cuestan las cosas. Pegaos un festín de buen sushi pese a que os cueste 40 euros. Merecerá la pena. Los precios suelen estar junto a representaciones en plástico de los platos, para que veáis exactamente como será. La comida japonesa, en general, no es muy picante, solo ojo con los currys, tienen 8 grados de picante y puede llegar a picar mucho. El resto de platos es muy raro que piquen, la comida japonesa suele ser muy sencilla y con sabores poco intensos o cargantes.

Os recomiendo perderos sin rumbo, observar los pequeños detalles, dar una vuelta por las calles secundarias y andar todo lo que podáis. Meteos en restaurantes o bares bajando las escaleras y descubriendo curiosos lugares. Fijaos en la arquitectura japonesa, célebre en todo el mundo por su sobriedad, simplicidad… Veréis áreas públicas en edificios muy bien diseñadas, con parques integrados, con los espacios muy bien aprovechados… Suele gustar mucho a los arquitectos ver cómo están construidas casas y edificios.

Visitad todos los parques que podáis, merecen mucho la pena. Fijaos en los detalles de las plantas, cómo está cuidado, etc. Los templos en Tokyo no os sorprenderán, la mayoría fueron reconstruidos, lo interesante quizá aquí sea el silencio que se disfruta en ellos, lo que le da un aire de misticismo. Aunque como ya os comenté el 90% de los edificios de Tokyo fueron destruidos en la guerra y prácticamente toda la ciudad fue reconstruida. Japón es un país que lleva casi dos décadas en recesión, y de ahí que la mayoría de los grandes edificios y construcciones sean fruto del boom de los 70 y sobre todo 80, cuando parecía que Japón se comía el mundo….

Barrios que visitar en Tokyo? Son imprescindibles Asakusa (tradicional), Shibuya (moderno-futurista), los alrededores del palacio imperial, el mercado de pescado si fuerais sobre las 6am es una experiencia única, si vais después podéis dar una vuelta, comer sushi y después ir a los jardines Hamarikyu. También estaría bien ir a Shinjuku por ver la zona financiera, subir al edificio del gobierno de Tokyo y ver las vistas, (de noche quizá mejor). También hay un parque importante cerca, que no recuerdo el nombre. Otro barrio joven es Harajuku, donde también hay muchas tribus urbanas. Y después en Ueno, donde hay un gran parque, el zoo y muchos museos en los alrededores. La zona de Odaiba, la bahía, es muy bonito acceder de noche con el tranvía, por el puente elevado, las vistas de la ciudad son impresionantes.

Sobre Akihabara (barrio friki-tecnológico) igual no es imprescindible para vosotros, pero es realmente impresionante a nivel de neones, luces, pantalla gigantes, un poco a lo Blade Runner, como Shibuya. A mí me impresiona como curiosidad social, ver cómo hay tantísima gente que vive en otra realidad, alejada de nuestro mundo. Veréis que hay mucha gente en Japón pegada a su mundo virtual, a su móvil, a su juego de realidad alternativa, a los videosjuegos o el anime…. En cualquier barrio hay recreativos, os recomiendo pasaros 10minutos viendo la gente jugar, las niñas haciéndose fotos-pegatinas en cientos y cientos de máquinas con modelos que se renuevan casa semana… Y claro, como no, veréis en Tokyo gran cantidad de tribus urbanas, a cada cual más curiosa, como las Yamambas (muy morenas, al contrario del canon de belleza japonesa), los punks, los frikis, los rockers… Toda una gama de expresividad y unidad de grupos.

2 criticas en “Recordando Japón…”

  1. Un acierto lo de recomendarme Kamakura cuando estuve por allí ;-)

  2. Me alegro de que te gustara, es una ciudad muy desconocida pese a que fue una de las antiguas capitales de Japón. ¡En cuanto vuelva a Japón seguro que vuelvo a pasar un día tranquilo en Kamakura!

    Un abrazo