Este fue realmente el primer avión que cogimos con la emoción de la llegada. Vuelo barato, y un compañero de clase para enseñarnos la ciudad: ¡¡Jorgé Meré!! Nada menos que nuestro anfitrión habitual de las fiestas de Madrid.
Compañeros de viaje: Axel y Asun (que iban por su cuenta), y Jorge.
Primera impresión: ciudad limpia (aunque se ve que por la noche salen ratas como caballos), transporte normal (¡viniendo de Yakarta es algo que no deja de sorprender!), mucho chino y europeo… Además me entero que no es lo mismo ser malayo (locales de pura cepa que controlan el gobierno), que malasio (chinos y demás que controlan la economía).
Nuestro primer destino con Jorge era visitar las famosas Batu caves, a tan solo 13 Km. de la ciudad. Tienen aproximadamente 400 millones de años de antigüedad y son cuevas sagradas hindúes, llenas de templos y son un punto de peregrinación importante para esta comunidad. Para ello cogimos el Mono rail:
Vistas desde el mono rail
Se podían contemplar templos preciosos como este:
Preciosos templos ….
Tras hacer conexión con un tren por 1 RM (0,25 cts. de Euro), llegamos a las Batu Caves. Pero llegar a ellas requiere pasar por una serie de paradas técnicas.
Primero saludar al mono que todo lo ve:
Mono todopoderoso
Entrar descalzo en un templo hindú:
Vivan los hongos en los pies
Hacerse una foto de rigor ante la estatua de oro y las escaleras celestiales (de nada menos que 272 escalones) que llevan a las cuevas:
De camino nos encontramos con una manda de monos muy majos:
Mi mono Amelio y yo
Amelio haciendo monerías de las suyas:
Una vez arriba se respiraba una paz increíble. Sin duda se entiende porqué escogieron este lugar para hacer un templo.
Desde el interior del templo

El templo esta dedicado al dios Murugan:
Dios budista Murugan
A la vuelta cogimos el mismo tren pero con una sorpresa añadida:
Vagón solo para mujeres
Evidentemente, sin querer, nos metimos en ese vagón, del que las chicas nos echaron entre risas… Estos musulmanes no dejan de sorprenderme. Me explicaron que para diferenciarse de la invasión china, los malayos se volvieron mucho más radicales hace 15 años. Es por ello que se veían continuamente velos y burkas por la calle, cuando hace tiempo no se veía ni uno.
Luego pasamos la tarde visitando los mercados más emblemáticos de la ciudad:
China town:
En china Town
Como todos sabemos, los chinos son unos chorizos. Intenté sacar un reloj falso y me pedían hasta 400 euros por imitaciones. La verdad que algunas estaban muy bien pero a otras se les caían las manecillas por dios…
Después anduvimos por Little India, lo que fue una experiencia más…mmm…olorosa… y llegamos a la plaza principal de la independencia de los ingleses, dónde se encuentra el club de campo inglés:
Only British men alowed indeed
Vistas desde el club de campo
Cenamos con los demás becarios en “La Lola”, un punto de encuentro habitual para ex-pats españoles. Se trata de una china que tiene un restaurante / terraza en una calle con 100 sitios iguales, y que se hace llamar Lola. Ha aprendido 4 palabras de castellano (¡¡Pero 4 eeeh!!), y se ha ganado así al público hispano. Vistas de la Lola:
Con Jorge en la Lola
Al caer la noche: HALLOWEEN! Aunque como no lo sabíamos no nos disfrazamos. Todos los bares estaban decorados para la ocasión, e incluso conocimos a Mario Bros Chino!
Mario Bros
Tras dormir un poco nos levantamos con Jorge para ir a ver las famosas Petronas Twin Towers, las torres gemelas más altas en la actualidad (452 metros), con la característica de tener una pasarela que las une entre los pisos 41 y 42 (viva wikipedia). Aunque mayormente son conocidas por su aparición en la película La Trampa, con Sean Connery.
Aquí estoy yo tocándolas:
Tocando las Petronas
El resto del día hicimos un poco el vago, incluso fuimos al cine a ver “In Time” (buenísima), aunque nada que ver con los cines de Jakarta. ¿Qué pasó con las mantas, el servicio de catering y los asientos reclinables? Este parcía más bien un low cost de los cines… Pero vamos no se puede tener todo.
Tras un par de días en la civilización, ya empezaba a echar de menos la jungla de Yakarta: ¡nada como un poco de desorden para alegrarte el día!. Lo mejor de Kuala ha sido sin duda la compañía (Mr. Meré ha sido, como siempre, un GRAN anfitrión), las cenas en la Lola, los monos de las Batu Caves y si me apuráis las Batu Caves en sí (¡¡pero los monos mejor!!).
El próximo destino se presenta algo lejano (debido a la falta de liquidez actual y al Partenariado español en Yakarta) pero con muchas ganas: del 2 al 6 de diciembre en Camboya con Pacheco y Meré! C y!