Segundo buceo por Indonesia: MV. Putri Krakatoa

Este fue nuestro segundo buceo por Indonesia, concretamente en las 1000 islas y con la misma compañia, aunque diferente barco. Nos montamos Axel (que se acababa de sacar el PADI), Iñigo, Mattijs (un chico belga que conocimos en la anterior buceada) y yo. Os paso la información a los posibles interesados:

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WEB: http://www.planetdivingindonesia.com/

Itinerary :
5.30 Check in Boat at Pier No. C26-27, Marina Pantai Mutiara, Pluit-Jakarta
Depart and get 3x dives
21.00-22.00 Back/arrive in Marina Pantai Mutiara, Pluit-JakartaPrices :
1. Diver, IDR 890,000
2. Non Diver, IDR 890,000 (incld. snorkeling gear)
3. Non Diver, IDR 750,000 (excld. snorkeling gear)
4. Discovery SCUBA Diver, IDR 1,340,000 (incld. full diving gear)
Contact: 1.Febria Marganasidi (Feri) @ 081388767608 / 02140374550
YM: feri_planetdiving
2.Sultoni Hamzah (Tonni) @ 081906019184 / 02191718934
YM: sultoni_hamzah

Includes : B/l/D, tank+weight, liveaboard service
Excludes : Skin Diving Gear, BCD, Regulator, Beer+Soft Drink, Boat Crew Tipping

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El barco, con camarote propio con aire acondicionado y todo, no estaba nada mal:

Era un barco semi nuevo, todo de madera, y con unas instalaciones increibles. Además íbamos poquísimos, con lo que el trayecto, de casi 3 horas, se hizo muy agradable.

La rutina del día fue la siguiente: dormir – comer – bucear - dormir – comer – bucear ….

Como la barca auxiliar no funcionaba (ya podrían haberlo comprobado antes), nos llevaron a una isla para hacer la segunda inmersión.

Tuvimos la oportunidad de dar una vuelta por ella y visitar un criadero de tortugas. Se entiende porqué en la siguiente inmersión vimos tantas incluso sin visibilidad.

Paseando por la pequeña isla, sus habitantes nos sonreían y saludaban…

La segunda inmersión no estuvo NADA mal. Vimos un barco hundido, tortugas, peces payaso, un pez globo gigante…

La tercera inmersión se canceló debido a que se hizo tarde (nos devolvieron parte del dinero), así que nos fuimos a dormir al camarote y yo dormí las 3 horas de vuelta a Yakarta… La excursión totalmente recomendable, la tripulación muy maja y el barco simplemente espectacular. ¡Volveremos!

En la playa de La playa (Koh Phi Phi)

ATENCIÓN: las fotos que se publican a continuación pueden herir la sensibilidad de los que, a diferencia de nosotros, se encuentran en un entorno más frío. ¡Aún estáis a tiempo de no mirar! El que avisa no es traidor…

¿Dónde has estado?

En la playa…

¿Pero en que playa?

¡En la Playa de La Playa!

¿Con quién?

¡Con Patricia, Jorge y Félix!

Aprovechando uno de los pocos vuelos directos que tengo dese Yakarta, nos reunimos con el equipo en Phuket, al sur de Tailandia. Tras los habituales retrasos, lloros y abrazos (hacia 3 días que no nos veíamos), nos fuimos a cenar. Como era tarde, preguntamos cerca del hotel y nos metimos en lo que resultó ser una casa de señoritas. Bueno, podían ser señoritos, en Tailandia nunca se sabe, y estas tenían cierta preferencia por Patricia…Sospechoso, ¡y más teniendo 3 chicos tan apuestos como nosotros!

Si algo tiene Tailandia, a diferencia de Indonesia, es que esta muy bien preparada para el turismo. Pude ser algo bueno y malo, según lo que se busque, pues en gran medida significa que esta mucho más masificada. Pero para lo que venia siendo nuestro fin de semana, nos venia perfecto. Desde el aeropuerto mismo negociamos (bueno negoció Patricia que es un monstruo) todos los transportes para ir a Phi Phi al día siguiente. Aunque os recomiendo que lo hagáis desde Phuket Town porque es más barato.

08:00 Nos vienen a buscar al hotel para ir al puerto.

08.30 Sale el ferry hacia Phi Phi. El trayecto dio para una buena sesión de fotos:

En el puerto nos esperaban del hotel para acompañarnos:

El hotel no estaba nada mal: reservamos 2 bungalows de bambú en frente de la playa en el que nos atendieron unos Ladyboys la mar de maj@s:

Después de probar mi primer Phad Thai (famosos fideos tailandeses), que estaba muy bueno pero de ración ridícula, contratamos un barco para que nos llevara a hacer un recorrido. Por apenas 4 euros por persona incluía: visita a una playa con monos (!!!!!), 2 spots de Snorkel,  visita a Maya Bay (La Playa) y algo más.

La primera parada fue la visita a la playa de los monos, en la que Amelio, que empieza ya a ser un protagonista clásico de mis posts, se lo pasó en grande:

Tras un par de sesiones de snorkel (un deporte frustrante para los amantes del buceo) en las que vimos bastantes peces, pero nada espectacular, llegamos a la Playa que haría famosa Leonardo Di Caprio en el año 2000, y gracias a la cual comen todos los habitantes de la zona.

La playa era sin duda muy bonita, y su emplazamiento inmejorable: una pequeña bahía a la que tan solo se accede por barco. Pese a ser un sitio turístico y que tampoco debe ser la mejor playa de Tailandia, me pareció increíble.

Al llegar de nuevo a la isla, ducha y cena de marisco y pescado que le apetecía a nuestra princesa.

Para nuestra sorpresa justamente esa noche era luna llena y en Tailandia las celebran bestias y aunque Phi Phi no es el sitio mítico de las famosas Full Moon Party, la fiesta no estubo mal. Además los mejores chiringuitos se encontraban justo delante de nuestros bungalows (ya nos avisaron en el check-in que habría música hasta altas horas de la noche).

Empezamos con unos combinados a la luz de un espectáculo pirotécnico y malabares con fuego. A todo ello probé diferentes configuraciones de la cámara a ver que pasaba (un poco raras ya lo se):

La configuración para comprar copas…digooo ¡zumos mamá!…. era muy curiosa y entretenida: se encuentran puestos por la calle que te venden un cubo con una botella (de zumo) y la mezcla por 4 euros:

Una cosa divertida de estas fiestas tailandesas es que en cada chiringuito hay chicas que te pintan lo que quieras (o lo que quieran) en pintura fluorescente que brilla con la luz. Como era la noche del Barça-Madrid, y siempre es de gran placer fastidiar a Jorge, un sucio madridista (¡desde el cariño Jorge!), me pinté así:

No hace falta que recuerde cuál fue el resultado en el Bernabeu. Os podéis hacer a la idea por las caras al día siguiente:

Al día siguiente, cogíamos el ferry a las 14h, y como teníamos la playa delante, nos dimos unos chapuzones:

¡Y eso ha sido todo! Barco, taxi, avión y en casa. Nada mal para un fin de semana, ¿no?

Aprovecho para felicitar a todos la Navidad, que pasaremos en Chiang Mai (norte de Tailandia) este fin de semana con becarios ICEX de Tailandia, Kuala Lumpur, China, Indonesia e India.

¡Un abrazo muy fuerte a tod@s y feliz envidia!

Entre templos en Camboya

Camboya, simplemente, me ha enamorado. Mis expectativas de sentirme como Lara Croft en los templos no fueron defraudadas en ningún momento y además la compañía fue inmejorable.

Compañeros de viaje: Patricia (AKA Bangkok), Jorge (AKA Kuala Lumpur) y el último día Pablo, ex-becario en Kiev y al que le he robado alguna foto para esta entrada.

El viaje de ida fue un poco pesado: salí el viernes tarde de Yakarta, dormí en un hotel en el aeropuerto de Kuala, y por la mañana cogía el primer vuelo hacia Phnom Penh, la capital de Camboya. Entre retrasos, comida proporcionada por Air Asia que sabía a rayos, y dormir 4 horas en una habitación de hotel de 4 m2, llegué, aunque no por ello menos ilusionado. Ahí me esperaban desde el día anterior mi team favorito: ¡Patricia y Jorge!

Primera parada: PHNOM PENH Primer error del viaje: compré Rieles camboyanos. ¡No compréis jamás moneda local! En este país se paga todo con dólares americanos (los cajeros dan la opción de darte dólares). Además, ¡casi todo vale un dólar! La visita a Phnom Penh iba a durar tan solo medio día (a las 5 cogíamos el bus hacia el sur, la zona de templos) así que había que hacerla valer. Cogí un taxi para recoger a Patricia y Jorge en el hotel dónde se encontraban. Durante el viaje vi cosas de esas a las que uno se acostumbra cuando viaja por el sureste asiático (menos en Malasia, que no mola nada).

Tras la habitual sesión de besos y abrazos, nos fuimos a visitar el Palacio Real y la Pagoda de plata (que aún no sabemos si vimos o no…). Advierto a las mujeres que tenéis pensado visitar los templos de este país que debéis ir cubiertas de hombros y rodillas. Sino tendréis que apañaros comprando in situ alguna camiseta como le pasó a Patricia:

Nos lo pasamos muy bien tomando fotos: y recibiéndolas:

Luego fuimos a buscar un par más de templos (en mi opinión totalmente prescindibles).

Por último decidimos ir a los “killing fields” o “Centro del Genocidio”, conocido también como Choeung Ek Memorial, que señala una de las principales zonas de exterminio del genocidio camboyano.

Parece mentira, pero hace tan solo 40 años los denominados Jemeres Rojos (liderados por Pol Pot) revolucionaron el país con un régimen comunista de lo más radical. Su discurso hablaba del fin de dos mil años de historia y el comienzo de una nueva época (Camboya Año Cero). Bajo esta perspectiva, absolutamente todo lo que pudiera representar pasado debía desaparecer: la moneda, el mercado, la educación, las maneras de vestirse, la religión, los libros, lo que viniese del extranjero, las formas tradicionales de gobierno, la familia, etc.

Resultado: en tan solo 4 años desaparecieron entre dos y tres millones de personas.

En este lugar se encontraron 8.000 cadáveres. Las personas ejecutadas lo eran principalmente por contusiones o armas blancas para ahorrar munición. En el lugar también están conservados los vestidos y zapatos de las víctimas y por tierra pudimos ver algunos huesos humanos.

Pese a lo que acabo de describir, el lugar no es para nada macabro, sino más bien un monumento para honrar a las victimas de la tragedia. La visita fue un poco autista por culpa de los auriculares de auto guía:

Con un sentimiento algo amargo nos fuimos a coger el bus para Siem Reap. No se entiende como la carretera entre las dos principales ciudades del país no está asfaltada. Tras 7 horas, y con el culo algo dormido del pesado viaje, llegamos al segundo y último destino de nuestro viaje:

Segunda parada: SIEMP REAP Si de Phnom Penh no esperaba mucho y me encantó, lo de Siem Reap no tiene nombre. Llegamos bien entrada la noche y nos recogió un amigo de un Tuk tuk que habíamos cogido. Aquí todo funciona así. Nos llevó gratis al hotel con la esperanza que al día siguiente lo contratáramos como chófer personal en nuestras visitas a los templos. No le decepcionamos. Negociamos un precio para todo el día de 15 dólares y al día siguiente nos esperaba con su Tuk Tuk en la puerta del hotel.

Me impresionó sobremanera lo cuidado que esta el país. A diferencia de los países de los alrededores en los que no tienen ninguna consideración por el medio ambiente, Camboya es limpia. Algo de agradecer cuando vienes de la sucia Indonesia…

El primer templo que visitamos fue el mítico Angkor Wat, el más grande de todos y el que aparece en la bandera del país. No es de extrañar al visitarlo que lo hayan declarado en UNESCO Patimonio de la Humanidad. Lo malo: no eramos los únicos.

Luego nuestro querido guía nos llevo a un número incontable de templos más pequeños. Me sorprendieron en general varias cosas:

  • En la entrada de cada templo había una avalancha de niños (y no tan niños) vendiendo souvenirs. siempre TODO valía un dólar. Desde collares, imanes, postales, guías de los templos (con su precio original detrás de 25 dólares), a incluso lo que más nos sorprendió: un plato con nuestra cara impresa en él. Nos robaron una foto en alguno de los templos. Evidentemente no lo compramos.
  • La impresionante libertad de movimientos que uno tenía en los templos. Apenas había prohibiciones en cuanto a sitios a los que pasar, o piedras a las que escalar. Es de extrañar que no se mate algún turista de vez en cuando, pero me pareció un detalle espectacular. Un sistema impensable en el mundo occidental, en el que habría una linea de 1 metro de ancho por la que se podría pasar en fila india cómo borregos.
  • El cuidado de la vegetación y la restauración de los templos, aunque ya lo he mencionado, son dignos de repetir. Viven del turismo y lo saben. En un país en el que hace 40 años se asesinó a todo aquel que tuviera estudios, no es de extrañar que dependan tanto de él.

El último del día fue el famoso templo de Ta Prohm, dónde se rodó la película de Lara Croft. ¡Esto es lo que yo estaba esperando! Un templo que se ha conservado tal y como se encontraron los demás cuando el país fue colonizado: piedras caídas y los gigantes árboles Spung con sus raíces aéreas… Sin palabras…

Al final del día el guía nos llevó a visitar lo que para nosotros fue la guinda en un día que ya era perfecto: un pueblo vietnamita/camboyano flotante. Nos llevó durante una buena hora con su Tuk Tuk jungla adentro, hasta llegar a un pequeño embarcadero con lanchas de madera. Nos llevaron por 15 dólares por persona. Algo caro para lo que venía siendo el resto del transporte en Camboya, pero valía la pena.

Nos dejaron en una de las casas para tomar algo y nos ofrecieron llevarnos en una barca más pequeña entre las malezas:

Por último nos llevaron a ver la puesta de sol:

Tras un cansadísimo día, le pedimos al guía que nos llevara a un restaurante y le dejamos irse a casa. Luego nos tomamos unas copas en un par de garitos: uno lleno de transexuales, y pese a sus intenciones de tocarme el culo divertido, y otro lleno de niños en el que no duramos casi nada. Lamentablemente aprendí que gran parte del turismo sexual con menores se ha trasladado a Camboya, puesto que en Tailandia han decidio que les daba muy mala imagen. La verdad, fue el único punto flaco del viaje. No vayáis al club HIP HOP. 

Al día siguiente nos recogió el padre del guía anterior (con un Tuk Tuk más grande por suerte) y se nos unió Pablo, un figura que se esta pasando 6 meses recorriendo el sudeste asiático. La mayoría de fotos de este día son suyas por que se me olvidó traer el cargador de la cámara… Es mucho mejor fotógrafo que yo, ¡así que mucho mejor! Cómo visitamos un número indecente de templos, simplemente voy a poner un recopilatorio de fotos. Intenté seguir de alguna manera cuál era el nombre de cada templo, pero fue imposible:

A esto me refería cuando decía que había plena libertad de movimientos:

Finalmente nos fuimos a ver la puesta de sol a Angkor Wat.

Para los que os lo estáis pensando, es un viaje perfecto para hacer en 3 o 4 días. En Phnom Penh igual me faltó un poco de tiempo para explorar más la ciudad, y en Siem Reap dos días viendo templos es mas que suficiente.

Es un viaje relativamente barato, aunque caro para lo que es habitual en el sudeste asiático. Recordad traer dólares, zapatos cómodos para andar y ¡el cargador de la cámara de fotos!

Vagueando por la ciudad 3

Aquí va una nueva edición de las ya conocidas “vagueando por la ciudad”, en la que recojo anécdotas que nos pasan por la Yakarta. He de reconocer que dos meses después de mi llegada no dejan de sorprenderme a diario infinidad de cosas. No siempre llevo  la cámara encima así que, ¡lo mejor sería que vinierais y lo vierais vosotros mismos!

En primer lugar, ¡ya nos movemos en moto! Nuestro pepino, una honda manual del 2004:

Autophoto con los super cascos

Hace ya algunos días fuimos testigos del Eid al-Adha, o Celebración al Sacrificio, representada por los musulmanes de todo el mundo con la ofrenda de un sacrificio animal (comúnmente una vaca o un cordero) como una acción de gratitud para Dios por salvar la vida de Ismael, hijo del profeta Abraham. Por ello durante algunas semanas Yakarta se llenó de vacas y corderos:

Corderos por la calle

Algunos de nosotros nos aventuramos a pasear por las calles durante el domingo de sacrificio. Andando por un barrio de lo más auténtico (delante de casa), nos encontramos con un grupo de gente que iban a sacrificar a su último vacuno. Nos pidieron que nos quedáramos y nos ofrecieron bebida y asiento para contemplar lo que para ellos era un honor. No pudimos (ni quisimos) rechazar la oferta. El vídeo lo tenéis en mi perfil de facebook, aquí tan solo os añado algunas fotos del “espectáculo”. Sólo decir que yo no pude mirar.

Antes del sacrificio
Diana y Lucia acomodadas

Se respiraba un ambiente muy festivo en el ambiente. Y no es de extrañar, pues la carne resultante de los sacrificios es ofrecida por los ricos a los pobres. Muchos de ellos no comen ternera muy a menudo…

Atando la vaca a un poste para poder sacrificarla

El resultado final, tras 5 minutos de agonía del animal, numerosas risas por parte de los indonesios y nuestras caras pálidas:

Al salir pude hacer la foto que tanto estaba deseando: ¡4 en una moto! (Es pan de cada día por aquí, pero no tenia una foto en condiciones) :

Aunque un par de días después llegó la de 5:

¡Uno es un bebé pero vale igual!

¡¡Ya tenemos árbol de navidad en casa!! De hecho es muy “divertido” como esta tomando un tono navideño toda la ciudad. Porteros a 40 grados en la calle, en traje y con gorro de papa Noel, ventanales navideños… ¡No me pega ni con cola! Pero es lo que tenemos…

Hablando de navidad, me acaba de llegar un paquete de mi tia/padrina Montse y de mi Avia. Sin palabras: Jamón, turrón y lo mejor de todo: un kit completo para cocinarme mi propia escudella navideña. Entre este paquete y el de mi madre por mi cumpleaños (jamón, chorizo, quesos, fuet, chistorra…) estoy por montar una tienda gourmet!

De verdad que el detallazo me ha llegado…y siguiendo en catalán, Moltes gràcies a les tres!! 

Finalizo con una bonita imagen del atardecer desde mi ventana. ¡Estos no se ven cada día!