Una de volcanes: Bromo + Kawah Ijen

Viaje de fin de semana sobre ruedas (literalmente), en el que nos reunimos los de Yakarta y Bangkok para ver dos de las maravillas de Indonesia: los volcanes Bromo y Kawah Ijen.

Una agenda apretada que fue posible gracias a nuestro guía y chófer Tommy. Os dejo su contacto por si queréis hacer el viaje. Totalmente recomendable.

Tommy –  correo: blueisland_024@yahoo.com, teléfono: +62 85257753783

Tras aterrizar el viernes por la noche en el aeropuerto de Surabaya, hicimos noche en la furgoneta para llegar a primera hora a los pies del primer volcan: Kawah Ijen, al que llegamos después de 8 horas de tortuosa carretera. En mi caso dormí bien poco.

Se trata de un volcán de 2.148 m de altitud que produce sulfuro, un elemento completamente tóxico y que recogen a mano un grupo de hombres cuya esperanza de vida no pasa de los 40-50 años. Por desgracia ese día no estaban, pero si pudimos hacernos una idea de las horribles condiciones en las que trabajan.

La ascensión dura aproximadamente 2 horas y no es más que un tranquilo paseo. Aunque a esas horas y sin haber dormido ni desayunado…

Por el camino encontramos unas canastas con las que transportan las piedras de sulfuro. Los trabajadores suelen llevar 80 kilos por viaje y hacen dos al día. Por ello les pagan aproximadamente 600 rupias por kilo, es decir que con suerte ganan 98.000 rupias al día por jugarse la vida (menos de 9 euros).

Las vistas durante el paseo, impresionantes:

Nos encontramos con un lugar dónde podías intentar levantar las canastas llenas de sulfuro. Alzarla fue fácil, pero bajarla mas de 2.000 metros, ya debe ser otra cosa…

Nuestro guía:

Por fin llegamos al cráter del volcán, y pudimos ver con nuestros propios ojos lo que tan solo habíamos admirado en fotografías. Pese a lo espectacular que me pareció, la verdad es que de tanto ver fotos acabó ni superando ni defraudando expectativas. Por ello recomiendo no estudiarlo mucho antes de ir, para dejar que impresione más al llegar.

Tal y como nos habían prometido, el agua turquesa del cráter, y el sulfuro humeante…sin palabras.

Decidimos bajar un poco para verlo más de cerca. Aunque recientemente prohibieron llegar hasta abajo porque 2 turistas perdieron la vida.

Este era el punto más bajo al que se podía llegar:

De regreso, nos llevaron a ver una cascada y a comer a un pueblo a pocas horas del volcán.

Incluso nos pudimos remojar en unas aguas termales (vaya si estaba caliente el agua):

Luego de nuevo a la furgoneta, de camino al pueblo dónde pasaríamos la noche cerca de Bromo.

La mañana empezaba muy temprano: 3:30h. Nos llevaron en unos jeeps a un monte delante de Bromo, para poder ver el amanecer. Este es un volcán activo, aún humeante, que entro en erupción recientemente en 2003, 2010, y 2011. Esperábamos que no empezara de nuevo con nosotros dentro. Todo se veía muy negro a esas horas.

Por fin empezó a hacerse de día:

El mirador, repleto de turistas:

Había que pelearse con las asiáticas para poder hacerse fotos:

Y cuando por fin desapareció la niebla (el volcán es la montaña marrón a la izquierda, la que saca humo, no la de la derecha como nos pensamos hasta pasado un buen rato):

Luego nos bajaron los jeeps hasta los pies del monte, para poder andar hasta el cráter.

Ofrecían caballos para evitar el paseo, por unas 50.000 rupias (4,2 euros), que los más vagos cogieron.

Ríos de lava por el camino:

Patri a caballo:

Ríos de gente subiendo al volcán:

Soraya, otra del club del vago:

Una foto con el que pensábamos que era el Bromo:

Al llegar arriba, nos quedamos boquiabiertos contemplando el cráter humeante del volcán:

Después del volcán, tuvimos tiempo para pasear por el pueblo, nada que ver con la Indonesia pobre y descuidada que conocemos:

Con todas las actividades terminadas, nos subimos a la furgoneta para ir a Surabaya dónde pasaríamos la noche, ya que teníamos el vuelo a las 6 de la mañana (para ir directos a la oficina).

En resumen, el viaje fue una auténtica paliza, con muchísimas horas de carretera y poco dormir, pero valió muchísimo la pena, y lo recomiendo sin lugar a dudas. Venir a Indonesia y no ver algún volcán es imperdonable. Además, hacerlo con 10 amigos fue un detalle que hizo mucho más llevadero el viaje. El próximo volcán: el Rinjiani (Lombok), ¡dicen que es espectacular!

Finalizo con una foto de la última erupción del volcán (2011):