Y por fin llegó la llamada pródiga! Mi vuelo está previsto para el día 4 de Octubre, con escala de 6 horas en Zurich, y llegando a Hong Kong a las 11 de la mañana del día 5. Perfecto! Habrá que liarla bien el día antes para poder dormir en el vuelo.
Entretanto sin embargo viene bien descansar, y en Madrid eso es imposible! Todos los días hay algún plan, y a pesar de que mi abuela me ha impuesto hora límite de llegada, las noches se alargan sin remisión, y de fiesta en fiesta y despedida en despedida, los días en Madrid van pasando inadvertidos.
Por eso esta última semana he decidido venir a visitar a mi amigo Josucas, que ha fijado su residencia en tierras murcianas, y en unos días iré a León a visitar a la familia, y a recibir las últimas lecciones de cocina de Mater, que serán muy necesarias en el imperio de los tallarines!
Cuanto voy a echar de menos España!