Y una vez más, al ver los rascacielos de la isla de Hong Kong, volví a sentirme en casa. El último mes lo he pasado en Beijing, estudiando chino… y saliendo un poquito también. Cuando llegué allí tenía sentimientos un poco mezclados. Por un lado yo tenía la idea de que me iba a encantar la ciudad. Por otro, mucha gente me había hablado mal de ella. Beijing ha superado con creces mis expectativas.
Por un lado es mucho más ciudad que Hong Kong. Tiene identidad propia, algo que nos falta a nosotros. Es una ciudad muy bonita, y los pekineses son gente muy amable, bastante más que la media de Hong Kong. En Beijing se habla chino mandarín, mientras que en Hong Kong se habla cantonés. Puesto que lo que quiero aprender yo es el primero de los dos idiomas, es un punto a favor con mucho peso para Beijing. Por si fuera poco, la comida pekinesa está muy buena, y todo es mucho más barato ahí al norte. El grupo de becarios de este año me ha acogido en su seno y me ha hecho sentir como uno más. Con ellos he pasado algunos de los días que, estoy seguro, serán de los mejores de toda la beca, y en general nos lo hemos pasado muy bien. Son gente de puta madre. Por último en Beijing hay un montón de cosas para ver y visitar, turisticamente Hong Kong no es ninguna “perita en dulce”.
Después del párrafo precendente a más de uno le sorprenderá que le diga que, sin embargo, me gusta más Hong Kong que Beijing. Que conste que creo que es una opinión muy personal, y depende mucho de cada persona. Incluso diré que las dos primeras semanas no estaba tan seguro, pero ahora ya lo tengo muy claro. El motivo es simple. Es cierto que en Beijing la dotación cubre más que de sobra las necesidades de los becarios. En consecuencia te puedes permitir una casa mejor y sales a cenar y de copas sin mirar cuanto te gastas. Pero en Pekín hace frío. La ciudad es muy grande, eso viniendo de Hong Kong al principio se agradece, pero poco a poco echas de menos el poder estar cerca de cualquier sitio siempre, a pesar de que eso implique que tengas que andar de lado por la calle. Hong Kong tiene playa, y la tiene al lado, y no hablo de una playa llena de gente. Esta mañana, por 70 céntimos y 45 minutos, me he plantado en una playita pequeña, en la que solo estábamos unas barcas de pescadores boca abajo y yo leyendo en unas rocas, y el único sonido era el del mar. El autobús lo he cogido desde el centro de Hong Kong. Y eso es lo que resume esta ciudad. Es conveniente, todo es fácil y cómodo, y el clima es cojonudo. Aunque hablar chino es genial porque aprendes un montón, agradeces poder comunicarte en inglés también, algo que en Beijing es inviable. Hong Kong además está muy bien situada. Estás más o menos cerca de todos los países del sudeste asiático, y de China, y los vuelos no son muy caros, si no te importa volar desde Macao o desde Shenzhen. Por último en Hong Kong no hay censura. Puedes ver el Facebook, el youtube, y hacer lo que te de la gana.
Con todo, en mi opinión, una de las mejores cosas que tiene la beca de Hong Kong, es que pasas un mes en Beijing. Si los Beijing Ren leen esto, que sepan que les echo mucho de menos, que espero tener la oportunidad de verlos de nuevo muy pronto, y que antes de que se lo esperen estaré de nuevo dándolo todo por la capital de la república!






























































