Pasada la excitación de los primeros días, ha vuelto la normalidad a mi vida en Hong Kong. Sigo perteneciendo a la comunidad de homeless, y me encuentro en un limbo de inactividad que solo me mueve a vaguear aún más. La próxima semana empezaré el último tramo de mis lecciones de chino, y me han citado mañana para ir a la cantera. No se si me van a poner ya el mono azul o todavía no, pero parece que estamos empezando a acelerar. La verdad es que viene bien algo de actividad para salir de este círculo vicioso.
El caso es que con tanta inactividad, pues no tengo nada interesante que postear sobre mi vida, así que voy a tirar de la reserva. Hacía tiempo que quería postear un poco sobre Hong Kong. Hoy toca lección de historia. Aquellos que se hayan metido aquí para ver las típicas fotos, o para leer anécdotas de Aniceto, se van a llevar una gran desilusión con este post.
Como decía mi profesora de química del cole. Hablemos con propiedad. Así pues, el verdadero nombre de Hong Kong es Hong Kong Special Administrative Region of the People’s Republic of China…Aunque bien pensado, eso es empezar la historia por la mitad.
Sin remontarnos a la prehistoria, podríamos decir que la historia de Hong Kong empieza tras la Primera Guerra del Opio. Antes de eso fue un pueblo de pescadores y un puerto comercial sin demasiada importancia.
Para aquellos que no sepan lo que es la Guerra del Opio se la cuento aquí en dos pinceladas. Es una historia preciosa. A eso de mediados del siglo XIX, los europeos, en particular los ingleses, lo estaban flipando ya con China. Importaban a tutti los productos de aquí. Pero estaban un poco mosqueados, porque los chinos no querían casi nada de Europa. Principalmente importaban plata. Pero claro, los ingleses tenían que importar a su vez la plata que les vendían a los chinos, porque ellos no la producían y utilizaban el patrón oro. Y eso no era negocio. Total, que a los ingleses se les ocurrió una idea cojonuda. “Oye tío Keith, porqué no cultivamos opio en India, que mi abuela dice que crece muy sano y luego se lo damos a los chinos. No quieren comprar productos europeos? Pues que no los compren, les volvemos unos yonkis y a la mierda. Como tenemos un monopolio con el opio, es el negocio del siglo!” Vamos, que Inglaterra se puso al nivel del actual Afganistán, o de cualquier vulgar camello. Ahí queda eso. Claro, los chinos se pillaron un cabreo de órdago y prohibieron el comercio con opio. Eso ya fue la gota que colmó el vaso “Tío Keith! Estos chinos quieren mantenerse limpios, te lo puedes creer? Quien se cree este emperador para prohibirnos que exportemos droga dura al pueblo” Total, que lo solucionaron a cañonazo limpio. Por el camino se quedaron con Hong Kong, y ya que estaban, firmaron el acuerdo de Nanjing, que básicamente decía que los ingleses se quedaban con Hong Kong, que lo del monopolio imperial se iba a acabar. A partir de entonces los ingleses abrirían 5 puertos y comerciarían con quien les diera la gana. Ah! y los chinos tenían que pagar una pasta a los ingleses por las molestias. Un punto curioso del tratado de Nanjing, es que no se menciona el opio (recuerdo, casus belli) por ningún sitio.
Y así empieza la historia de Hong Kong. Pero bueno, eso es solo la isla. Hong Kong también tiene una parte de península, y algunas islas más. Esto son Kowloon y New Territories respectivamente. Como pasaron a formar parte de Hong Kong? Pues fácil. Los ingleses se dieron cuenta de que había sido muy fácil, y aunque parezca mentira, volvió a colar el tema del opio “Oye tío Keith, la hemos cagado. Nos hemos dejado fuera del tratado de Nanjing lo de poder comerciar con opio. Hagamos otra guerra!” Esta vez los franceses y los rusos se metieron también en la batalla. Es algo curioso que los ingleses les pidieran ayuda, cuando habían derrotado a los chinos con tanta facilidad en la Primera Guerra del Opio. Y aún más curioso si tenemos en cuenta que por aquella época los chinos tenían problemas internos a su vez, porque la gestión del emperador era, digamos, mejorable. El caso es que así fue. Los europeos volvieron a reventar a los chinos. A cambio de perdonarles la vida abrieron más puertos comerciales, consiguieron derechos civiles para los europeos en China, se les dió pasta, y se quedaron con el territorio de Kowloon. Pregunta rápida: A que nadie adivina que droga no aparecía mencionada en los tratados de paz que se firmaron? Este tío Keith era muy despistado o muy listillo.
Unos 30 años después, los ingleses alquilaron a los chinos la isla de Lantau, y los nuevos territorios, por 99 años. Esta vez no hicieron falta guerras, pero claro, igual es porque el emperador de China por aquella época era un títere de los ingleses.
Hacia 1980 los ingleses se dieron cuenta de que ya casi había pasado un siglo, y había que devolver a los chinos los Nuevos Territorios. Pero para entonces China ya era mucho más fuerte. No les quedó más remedio que negociar. En 1997 se hizo el traspaso oficial de Hong Kong, Kowloon y los Nuevos Territorios de la corona Británica, a la República Popular de China. Esta última se comprometía a nombrar a estos territorios “Regiones de Administración Especial”, bajo la filosofía de “Un país dos sistemas”, el proyecto mascota de Deng Xiaoping. De esta forma Hong Kong pasaba a formar parte de China como país, pero mantiene un sistema capitalista, y sus libertades civiles durante al menos 50 años, así como la gestión de sus políticas de inmigración, extradición, aduanas, divisa, finanzas, y el sistema judicial. Quedan bajo control de la República la defensa y las relaciones diplomáticas. A pesar de ello, Hong Kong tiene su propio sitio en la OMC (Organización Mundial de Comercio) y en la APEC (Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico), así como representación diplomática y comercial en las capitales de sus principales socios comerciales (Singapur, Suiza, Australia, Reino Unido y algunos más) Ah! Y en Hong Kong se sigue aplicando el derecho británico, la famosa Common Law.
En capítulos posteriores hablaré sobre el sistema legal y político de Hong Kong, gobernado por la Ley Básica, los conflictos que provocó la reforma del Artículo 23, la lucha por el sufragio universal, el sistema económico y financiero de Hong Kong, la política de inmigración de Hong Kong, en particular con la República Popular de China y con el Reino Unido, geografía y clima, historia de la bandera y del escudo, y un montón más de temas interesantes!