Ocaso

Autor: Warni  |  Categoría: General


De nuevo, tal y como ocurría hace escasos quince meses, ha llegado el momento de pasar página. Si bien entonces el cambio era más drástico, dejar atrás este 2010 no es en absoluto menos difícil.

Alguno dirá que me he adelantado, como hacen las Navidades en los centros comerciales, y en parte es cierto, pues aún queda un mes entero. No obstante, este fin de semana ha sido mi último viaje del año a Pekín, y puesto que en cierto modo todo empezó allí, de cierta forma este viaje se ha convertido en el punto de inflexión que marca la frontera donde termina una época y empieza la otra.

Y es que, qué una época se acaba es una hecho indiscutible. Me quedo en Hong Kong, pero para hacer un trabajo distinto y, aunque afortunadamente muchas de las mejores personas que he conocido este año se quedan por este lienzo por pintar que es el continente asiático, la situación, las reglas del juego, también cambian. Además, son también muchos los que se embarcan en nuevas aventuras lejos de aquí, y su ausencia supone quizás el mayor cambio de todos.

Aunque miro al futuro con optimismo, odio las despedidas, y este ocaso me llena de melancolía. Tengo la cabeza llena de buenos recuerdos. Recuerdo la fiesta sorpresa de Vicente, los noodles del malán (y su jengibre), la caza de atardeceres por Birmania con Dani, la noche que Gon y yo conocimos a Marian. Me acuerdo de Jaime bailando en la barra del Carnegies, y me acuerdo de aquel viernes que llegué dos horas tarde a casa de Isa en Shanghai, e intentamos probar un restaurante Uyghur (que no era un restaurante…creemos). No me olvido de las innumerables visitas de Javi, ni de los buenos momentos con mis compañeros de piso en el dieciocho de Johnston Road. Guardo en mi memoria confusos pero felices recuerdos de aquella noche que, vestidos con togas romanas, fuimos los reyes de Hong Kong, junto con las incontables cervezas compartidas con amigos por toda Asia. Viajes como el de Japón o el del Tibet están anclados en mi memoria, así como mi aventura por China con Pater y Laura. Centenares de fotos me ayudarán a mantenerlos allí. El fin de año en Phi Phi, tirarme por los toboganes de hielo en Harbin, aquella tarde en Taipei en que Jago me hizo partícipe del “Da t’o igual”, la noche de Aniceto… Solo cuando pienso en todas estas cosas me doy cuenta de que han sido quince meses, porque han pasado tan rápido que parece que fue ayer cuando llegué aquí

Aunque dentro de un tiempo estos mismos recuerdos me permitirán revivir algunos de los momentos más felices de mi vida hasta ahora, que han tenido lugar este año, hoy son dagas de hielo clavadas en mi corazón, y me provocan sonrisas agridulces y un sentimiento general de tristeza.

Y es que el ocaso al fin y al cabo es siempre bonito, pero triste. Vendrá seguido de la noche, que si bien cuando el sol se está yendo se nos antoja oscura y sin luna, a menudo nos obsequia con un cielo lleno de estrellas. Y en cualquier caso nunca hay que desesperar, pues invariablemente la noche dará paso a un nuevo día, en el que el sol, una vez más, se levantará para guiarnos en nuestro camino.

2 Respuestas para “Ocaso”

  1. sir bludous Dice:

    me gusta esta frase !! “Solo cuando pienso en todas estas cosas me doy cuenta de que han sido quince meses, porque han pasado tan rápido que parece que fue ayer cuando llegué aquí” te la copiaré y encontraré el momento de usarla yo tb ;)

  2. KTS Dice:

    El cierre del post es tan bonito que todos los comentarios que había ido generando mientras leia sobran. Sin embargo, fue todo un honor (y aún más agradable recuerdo) haber podido ser reyes de la noche ;)

Las fotos me las sirve Imgur
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