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nov
03

Ilha Grande ande o no ande…

Este es el primer viaje que hacemos desde que llegamos a Brasil, nos vamos al estado de Rio de Janeiro, en concreto a Ilha Grande a pasar unos días de asueto, sol, mar, playa y alguna que otra cerveza y/o caipirinha.


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Tras un viaje de casi 7 horas en bus (aquí los autobuses son cómodos) llegamos a Angra dos Reis (Ensenada de los Reyes) un pueblo costero con cierto encanto que debe su nombre a una historia acaecida el 6 de enero de 1502 (Dia de Reis) cuando Gaspar de Lemos, al mando de una flota naval Portuguesa, encalló en la isla Grande. Allí tomamos un barco y navegamos hasta Vila do Abraão donde teníamos alquilada la casa para pasar este puente. Es un pequeño pueblo, no mucho más grande que Muñoveros, de calles sin asfaltar ni adoquinar, de hecho sólo hay tres coches (policía, bomberos y basura). Está bastante acondicionado para el turismo y sobre todo explotan las rutas turísticas en barco y el buceo. Parece ser que Ilha Grande fue primero un refugio de piratas, después pasó a ser una isla de leprosos y por último, antes de convertirse en destino vacacional, una prisión donde envíaban a los peores criminales de Brasil. Todo eso ha venido bien para conservar la naturaleza de la isla en vez de construir resorts, veremos lo que dura…

Desayunamos y nos establecimos rápidamente, bueno, yo me tumbé un rato largo en una hamaca. Compramos para 3 días y alquilamos un barquito para recorrer las diversas playas y puntos emblemáticos de la isla, lo llenamos de cerveza y nos hicimos a la mar. La verdad es que en el mar todo parece igual y no os puedo dar muchos datos de lo que recorrimos, sé que mergulamos (más bien hicimos snorkel) en Lagoa Azul, y pasamos por varias playas hasta que empezó a llover y tuvimos que volver a casa. Durente esta primera expedición al contorno de la isla descubrimos que si los barcos parecen viejos por fuera por dentro van a estar igual o peor, vimos un montón de peces de colores y acabamos con las provisiones de jamón y queso, una piña, una sandía y una cantidad ingente de cerveza. Para cenar encendimos la churrasqueira de la casa y nos deleitamos con picanha y provolone, todo regado con unas ricas caipirinhas, después fiesta de Halloween en la única discoteca de la isla.

A la mañana siguiente volvimos para el barco que nos llevó a Dois Rios y luego hicimos una pequeña trilha hasta Lopes Mendes (al estar abierta al océano no todos los barcos pueden llegar allí, y el nuestro no daba la talla). El tiempo no lo favorecía pero al final nos dimos un baño que resultó más peligroso de lo que inicialmente parecía, yo fui precavido y no me adentré más de lo debido pero mis compañeros lo pasaron regular para salir, por suerte no hicieron falta los soccorristas que habían bajado de la torreta para echar una mano. La verdad que no estaba la mar para andar con tonterías, tristemente se confirmó eso al día siguiente con la desaparición de una niña británica que se estaba bañando.
Después de un día de playa siempre hay hambre, así que despues de desandar la trilha regresamos a Dois Rios donde comimos unas raciones de lulas (calamares) y mandioca frita en un bar flotante. De nuevo barco, casa, churrasco y discoteca hasta las tantas.

Para el tercer día estaba planeada una trilha, no era muy dura, pero barruntaba tormenta, yo no estaba suficientemente descansado ni tenía el calzado adecuado, así que me quedé en casa de la cama al sofá y del sofá a la hamaca. Cuando volvieron calados el resto de compañeros, los pocos que nos habíamos quedado estábamos terminando de ver la primera (y única hasta el momento) película que he visto en la pequeña pantalla en portugués, Los Simpson. Esa noche cenamos en boteco cerca de la playa y después más de lo mismo, como he dicho sólo había una discoteca…
Para despedirnos dedicamos la mañana del último día a dar una paseo por una trilha cerca del pueblo, la ruta nos llevó a praia preta (por el color negro de su arena), ruinas do Lazareto, una piscina natural y el acueducto. Tampoco acompañó el tiempo así que comimos y nos preparamos para la vuelta, otra vez el barco y el bus de casi 7 horas.

Ilha Grande



En definitiva, es un viaje que merece la pena hacer. Tranquilidad, playas paradisiacas y gente muy amable, eso sí, más de tres días igual se hace largo…

oct
29

Futurecom

Vamos con una breve entrada sobre mi segunda salida de trabajo. Fue a “Futurecom”, la mayor feria de telecomunicaciones de América latina, el equivalente al SIMO en Madrid.
Por mi trabajo yo estoy exento de asistir a ferias para conocer empresas brasileñas, tomar contacto con las españolas que exponen y hacer un informe de todo ello, pero en esta yo estaba interesado así que me permitieron ir.
Un poco antes de las 14:00 salimos Rafa y yo para allá un poco acongojados porque el ingreso a la feria costaba R$300 (algo menos de 150€) que no llevábamos encima y no estábamos dispuestos a gastar. Así que nos tocó buscarnos la vida y después de dar unas cuantas vueltas y hablar con los organizadores, gracias a las tarjetas de presentación de la oficina comercial, conseguimos entrar gratis.
Ahora comenzaba nuestro trabajo, empezamos a recorrer la feria para ver un poco los stands de camino al área de prensa para conseguir allí el “relatorio” de la feria. En él comprobamos que no había ninguna empresa española exponiendo sus productos, una complicación menos, y nos recorrimos todos los puestos de la feria para hacernos una idea de los intereses del mercado brasileño. La verdad es que no nos llevó mucho tiempo, habría llevado menos si no me picase tanto la curiosidad con la mayor parte de los productos, y realizamos una segunda vuelta recorriendo todos los bares de los expositores. En concreto hubo tres en los que nos detuvimos más tiempo, en el primero nos debieron de calar y se nos acercó el director comercial a preguntar de dónde veníamos, al sacar la tarjeta de la embajada le cambió la cara y no tuvo ningún problema en insinuar al camarero que nos sirviese a vontade. Tomar unas cervezas en el segundo nos costó aguantar una charla (aunque Rafa se aburriera a mí me resultó bastante interesante) sobre televisión a la carta.
Para la clausura de la feria estaba preparado un concierto de una famosa cantante brasileña y camino de él nos encontramos con el tercer bar. Allí, después de 3 cervezas ya eramos amiguetes del camarero y cuando sacó la botella de black label para los ejecutivos no dudó en invitarnos a una copichuela (una tras otra…) “on the rocks” del brebaje. Después de la tercera y de conversar en nuestro parco portugués con unos cuantos trajeados (uno de ellos llevaba un proyecto como mi querido y “finalizado” Escuela 2.0) nos dimos cuenta de que el concierto había terminado y la gente estaba marchándose así que levamos anclas y fuimos para casa donde nos esperaban con el botellón comprado para tomar unas copas y salir al Villa Country, lo que no sabían es que llegábamos con los deberes hechos y no necesitábamos el whisky “old eight” que venden aquí y no está bueno ni con cocacola. Por lo menos, después de esta “salida de trabajo” sí conseguí salir.
Al día siguiente resaca, cansancio y viaje a Ilha Grande, pero la noche mereció la pena.

oct
24

Derbi paulistano


Con unos compañeros futboleros no podíamos dejar de ir a ver uno de los derbis más grandes del “futebol” brasileño, ayer bajamos a gastarnos los R$100 que costaba la entrada. Pacaembú es el estadio municipal en el que juega el Corinthians, no es muy grande pero están construyendo otro para poder allbergar a toda su “torcida”.
Parece ser que el partido se presentaba peligroso por las reyertas entre las torcidas de los equipos, Corinthians (Timão) y Palmeiras (Mancha Verde) por lo que había un despliegue policial considerable. Nuestros asientos se encontraban entre medias, pero a suficiente distancias como para no correr ningún riesgo.


Antes de comenzar el partido las animadoras estaban en el centro del campo ondeando banderas corintianas y junto con la torcida fue lo mejor que se vio en el campo. El partido fue aburridísimo, Ronaldo gordo como un tonel, estableció su posición completamente estática a pocos metros de la portería del equipo rival y corrió 3 veces de las cuales 2 se tiró y la otra paró la carrera porque no llegaba… Aún así los asistentes le vitoreaban como si estuviese en sus buenos tiempos.


El partido fue realmente aburrido y sólo salvó la tarde las ganas con las que las torcidas animaban a sus equipos. Al final ganamos los corintianos 1 – 0 y por lo menos saqué en claro que no vuelvo a gastarme el dinero en un partido aquí.

oct
22

Primera salida de “trabajo”

Para que no parezca que he venido a Brasil de vacaciones voy a hablar un poco sobre el trabajo, pero no el de la oficina ya que tendría que entrar en cosas técnicas que suelen parecer aburridas…
Ayer asistimos a la presentación de un producto de fluke para medir las condiciones de una red wifi, el lugar quedaba cerca de la oficina así que no pasamos por casa y de 16:00 a 19:00 (que empezaba la conferencia) fuimos a tomar unas cervezas.

Al llegar nos recibieron con un vino y canapés para hacer tiempo mientras llegaban los rezagados y cerca de las 20:00 pasamos a escuchar primero una charla sobre la situación económica de las TIs, de esta no me enteré mucho ya que el ponente era carioca y hablaba demasiado rápido para mi nivel de portugués. Y luego, el director de ventas de fluke para latinoamérica, hizo una presentación relámpago sobre el producto para poder comenzar con el ágape de despedida lo antes posible.

Una vez terminadas las charlas comenzamos de nuevo con el vino y los canapés, tuve la oportunidad de conversar con los dos ponentes; Jim Davis me presentó el producto y tuvimos una charla técnica. Camanho, el otro ponente, debía de estar ya contentillo con el vino, al enterarse de que eramos españoles se fue a por el portátil y nos enseñó fotos de una paella que había hecho.

Sobre las 22:00 salimos de allí bastante tocados, unos más que otros, y fuimos al boteco de debajo de casa, pero no hubo ánimos para salir…

oct
17

Domingo por la mañana en la Paulista

Es el primer fin de semana en São Paulo desde que estoy instalado, así que esta mañana decidí salir a conocer mi nuevo barrio, por lo que tengo entendido es del estilo de Chueca (aunque parece que no hay el mismo ambiente) y está pegado a lo que sería el equivalente a la Castellana aquí, la Avenida Paulista, de hecho mi casa está en la calle paralela.

Contra todo pronóstico la noche de ayer me permitió levantarme relativamente temprano, para lo que soy yo, y salí a hacer la compra para la comida por la kilométrica Paulista, tenía pensado ir a un supermercado del que me habían dicho era el más barato. Pero por el camino, a la altura del parque de trianon (más jungla que parque), vi un montón de tenderetes que llamaron mi atención. Resultó ser un pequeño mercadillo repleto de cuadros, productos artesanales y comida, mientras rebuscaba entre todos los objetos algo que me pudiera interesar advertí que estaba sonando música de fondo, eran los Bee Gees versionados, y que venía del parque. Así que me aventuré dentro de ese bosque de palmeras para descubrir que había un grupo llamado “tr3s caras” en pleno concierto callejero, me senté a escuchar lo que fue una larga ristra de canciones de grupos actuales (Black eyed peas, Lady gaga…) a ritmo de rock. Había mucho ambiente y muy bueno, la gente cantaba y algunos, como una mujer en mallas a la que el concierto debió sorprender corriendo por el parque, se arrancaban a bailar, el animo se fue contagiando y unos chavales de greenpeace la acompañaron con su danza.
Una vez terminó el concierto me sorprendió ver que la música seguía sonando, cual Indiana Jones continué la aventura entre la maleza, encontré unas cuantas pérgolas convertidas en stands de grupos de apoyo a la naturaleza, tenían una exposición fotográfica, un puesto de masaje, un dj, un par de robots construidos con piezas de ordenadores, vídeos… y varios mostradores para poder hacer tu aportación económica. Estuve echando un vistazo y cuando estaba apunto de irme vi un cartel sostenido por uno de los organizadores que rezaba “Dança tribal agora”, así que decidí quedarme a ver una danza típica brasileña, no pude estar más errado al pensar eso. Comenzó a sonar una música del medio oriente mezclada con electrónica y una chica nos deleitó con una danza del viente, estuvo bastante bien pero no fue lo que esperaba.

Después de este descanso proseguí mi excursión para hacer la compra, salí del parque, crucé la calle y topé con un grupo de bolivianos ataviados con trajes indígenas interpretando música de su tierra. Paré de nuevo para escucharlos y ahí fue cuando me percaté, gracias a un reloj de la avenida, de la hora que era, así que di por concluido mi paseo y volví a casa para dejar en el fuego parte de la comida mientras bajaba a un supermercado cercano a casa a comprar los ingredientes que me faltaban.

Ya veis, parece que mi nuevo barrio promete, vas a hacer la compra y hace que te olvides hasta de que tienes hambre. Espero que algunos podáis venir a conocerlo, porque merece la pena.

Edito: Siento haber metido una entrada tan larga y sin fotos, pero últimamente se me olvida siempre que salgo de casa…

oct
17

Megapaella en la megápolis

¿Quién me iba a decir que al poco tiempo de llegar a un lugar tan lejano y distinto a España iba a poder disfrutar de un plato típico regional de tierras ibéricas? Pues sí, eso sucedió, además a lo grande, como no podía ser de otra manera en una ciudad que me ha enseñado lo que significa el prefijo “mega”.
El evento se llevaba gestando desde bastante antes de que pusiera un pie en Brasil y tenia la finalidad de celebrar el cumpleaños de dos expatriados a los que se les acaba el tiempo aquí. Por casualidades de la vida Javi (compañero de piso) cumplió una semana antes y se unió a la celebración.
Los preparativos comenzaron la noche anterior, pelando patatas, no duré mucho en el piso de los vecinos de arriba, estaba cansado y me había comprometido a ayudar con la paella el día siguiente.

A las doce ya estaba preparado para contribuir con la paella para 60 personas y esperé a Arturo, valenciano y artífice del guiso que nos ocupa, que había quedado en llamarme cuando llegase a nuestro edificio, donde iba a tener lugar tan grato convite.
La acción se situó en el ático del bloque y los invitados estaban citados entorno a las 14:00, así que había que darse prisa que ya eran las 13:00 y no habíamos empezado…

Eché un cable con lo que pude, usando los conceptos aprendidos con un botellín en la mano mientras Juanki cocinaba, y la paella consiguió salir a eso de las 18:00 aunque los comensales pudieron deleitarse con unas tortillas durante la espera. No fue por no esmerarnos, sino que estábamos usando cuatro fogones para una paella y la cocción estaba mal repartida. Se hizo lo que se pudo y al final no quedó prueba para demostrar que estuviese mala…

¡Paella!

Una vez terminado todo el trabajo y la comida hubo un bonito reconocimiento por parte de los invitados y homenajeados, yo bajé a ducharme para continuar la fiesta que estuvo muy animada pero se quedó corta de whisky (hay que decir también que yo rompí una botella).
Yo terminé a eso de las 3:00, sereno y cansado de haber estado del 6º con las tortillas al 10º con la paella, eso me ayudó a levantarme al día siguiente para pasear por la Paulista, pero eso es otra historia…



oct
15

Celebrando la hispanidad

Vuelvo a tener muchas cosas que contar y poco tiempo para hacerlo, de ahí viene el lag de mis noticias que, aunque tarde y con cuentagotas, van apareciendo.
En este caso os cuento la celebración del día de la hispanidad aquí en São Paulo, que no se puede celebrar el 12 de octubre puesto que ese día queda reservado para Nossa Senhora Aparecida, así que tuvimos que esperar un par de días para disfrutar de una agradable recepción en el consulado español.
Según parece no había tradición de invitar a los becarios expatriados, pero este año decidimos no perdernos la fiesta y nos presentamos vía correo electrónico dando a conocer lo encantados que estaríamos de asistir al evento. De este modo, a las 19:00, se arremolinó a las puertas del edificio diplomático una multitud de jóvenes trajeados integrantes de distintos organismos oficiales tanto estatales como provinciales.
Nada más entrar el consul, la viceconsul y demás cargos diplomáticos nos dieron la bienvenida a la casa, y nos invitaron a subir las escaleras donde aguardaban un séquito de camareros con bandejas repletas de copas vacías y botellas de vino. Mi primera pregunta a uno de ellos fue si había cerveza, pero resultó que si no quería vino podía elegir entre coca cola, guaraná y zumo de naranja…
Justo después de hacerme con una copa de rioja Rafa, uno de mis compañeros de piso, me instó a salir a la terraza para ofrecerle un cigarro a un chico tatuado y vestido de sport que miraba al skyline, salí y me encendí uno con él. Según fuimos fumando y conversando descubrí que era la hija del consul y una gran persona con todo un mundo recorrido en su vida.
Fue pasando el tiempo y la terraza estaba cada vez más llena, una gran parte supongo que eran empresarios o representantes de empresas españolas expatriados en Brasil, pero sin duda lo que daba ambiente a la fiesta era el grupo de alrededor de 30 becarios que, salvo que las rompieran, siempre tenían las copas llenas de vino.
La celebración en el consulado duró entre salida, paseo por el baño y fotos hasta casi las 22:00, una vez fuera nos costó decidir donde continuar el festejo. Acabamos en el “Rey Castro”, único garito que conocía de antes y conozco hasta la fecha, disfrutando de unas caipirinhas hasta las 4:00.
A las 7:00 en pie para ir a trabajar y descubrir que no se pueden beber caipirinhas como si fuesen cubalibres…
Aquí dejo un par de fotos cedidas por Ainhoa para que os hagáis una idea de la elegancia del acto.

Hispanidad

oct
13

Primer día de oficina

A la tercera ha ido la vencida, después de dos viajes a la oficina para volver a irnos a hacer papeles, el tercero ha sido el bueno. Un día problemático en el que no he podido abarcar todas las tareas que tenía pendientes. No entraré en detalles técnicos, pero ha sido bastante denso…
Ahora una cervecita para reponer y probablemente de paseo por ahí.

oct
09

Olá São Paulo, olá Brasil

Ya estoy disfrutando de mi quinto día en São Paulo, en este preciso instante estoy sentado en el sofá de mi nuevo hogar bebiéndome una Itaipava y disfrutando de la compañía de mis nuevos compañeros de vida. El blog ya se estaba quedando frío, pero aún no lo he abandonado, ha sido la falta de tiempo y condiciones para escribir. Os escribo un resumen de lo que han sido estos primeros días en esta sorprendente ciudad.

La llegada fue un tanto caótica pero después de una razonable espera conseguimos meternos los 6 con nuestras respectivas maletas en 2 taxis, no sin antes fumarme el primer cigarro en el hemisferio sur, el cual tuve que apagar a la mitad debido al mareo que me produjo. Nos distribuimos 5 en un taxi con un montón de maletas y Javi disfrutó de todo el espacio que había en el asiento delantero del otro en el que viajaban el resto de maletas. Llegamos a la pousada que iba a ser nuestro hogar provisional, limpio pero muy pequeño y salimos a dar una vuelta. Se encontraba en Pinheiros y gracias a “javi maps” que se había estudiado el plano de la ciudad llegamos a Consolação donde nos esperaban los becarios de la camara de comercio de Madrid y una parte de nuestros compañeros de viaje para tomar la primera cerveza en Brasil.


Al día siguiente tocó presentarse en la oficina, presentaciones y trabajo (sólo para el informático), nos dieron la bienvenida y nos mandaron a hacer papeles y buscar piso. Invertimos la mañana en ello y por la tarde visitamos el piso que se ha convertido en nuestra casa fuera de casa, por la noche disfrutamos de la marcha del barrio de Itaim, unas cervecitas en un boteco y otro par de ellas en Wall Street.

El jueves fuimos a sacarnos el CPF y el RNE (equivalente al NIE español) y después de mucho tiempo, dinero y esfuerzo nos volvimos a la pensión como habíamos salido, completamente indocumentados. Primera siesta en Sampa, mientras llovía a cántaros y visita a la casa de Marta para tomar unas cervezas hasta las 4.

A las 7 del viernes estábamos en pie para hacer trámites en el consulado y, una vez terminados, mudanza a nuestra nueva casa. Para ello tuvimos que juntar 10500 R$ con el límite de retirada de efectivo de los cajeros en contra… Finalmente lo conseguimos y nos mudamos, por la tarde compras para la casa y pizza y cervezas para celebrarlo.

No he entrado en detalle sobre las cosas que he visto, subo unas fotos para que os hagáis una idea, intentaré comentar las cosas más a menudo para que no se acumulen.

Primeros días

oct
04

Últimas horas en Madrid

Ya no queda nada, en poco más de 12 horas estoy saliendo de Madrid para vivir un año de cambio que empezó hace un par de meses con un curso de preparación (del cual ya no recuerdo nada) y ha terminado con estas últimas dos semanas de despedidas y preparativos.
Después de todo este tiempo sólo lamento no haber podido salir más durante el curso del ic3x y así conocer mejor a los grandes compañeros que tuve. Por lo demás sólo tengo que agradecer a todos los que me habéis hecho un hueco para despedirme porque todas y cada una de las despedidas han sido memorables, así da gusto decir adiós…
Espero que durante este año todo os vaya muy bien y me mantengáis informado, pero intentad que las cosas no cambien mucho que luego me toca adaptarme.
Os veo en Brasil, un abrazo.

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