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Archive for the ‘Viajes’ Category

Yunnan: Shangri-La, Lijiang y Dali

29 ago

Después de haber pasado casi 8 horas en un autobús nocturno llegamos a Kunming, allí cogimos otro autobús que nos llevó hasta la ciudad de Shangri-La durante un largo, incómodo y pesado viaje de 12 horas.

Shangri-La, originalmente llamada Zhongdian, se encuentra a 3380 metros de altitud situada en el noroeste de la provincia de Yunnan, es la puerta de entrada al mundo tibetano. Debido a su altitud me habían hablado que podíamos sufrir el llamado “mal de altura”, pero no experimentamos ningún síntoma durante nuestra estancia. A nuestra llegada a Shangri-La, cogimos un taxi que nos dejó en la parte antigua de la ciudad donde se situaba nuestro hostel. Después de hacer el check-in y dejar las maletas, recorrimos todo el casco antiguo buscando un restaurante donde poder disfrutar de la carne de yak (animal sagrado de las montañas domesticado por los pueblos del Tíbet hace 5.000 años)

Después de una exquisita cena en la que no faltó la carne de yak a modo de estofado, regresamos al hostel para descansar.

Al día siguiente a primera hora, visitamos un templo situado en lo alto de una colina, donde todos acudían a rezar sus oraciones. Como el acceso al enorme cilindro dorado que gira sobre sí mismo estaba cerrado, pudimos observar cómo la gente daba vueltas alrededor del templo mientas rezaban sus oraciones.

Desde lo alto de la colina obtuvimos unas espectaculares vistas de la ciudad.

El ambiente tibetano estaba presente en todo momento, calles repletas de plegarias de colores, estupas, mujeres rezando sus oraciones,…

A medio día nos dirigimos al monasterio de Songzanlin, para ello cogimos una especie de bus desde la parte nueva de la ciudad que nos condujo hasta la entrada del monasterio.

Allí compramos las entradas y de nuevo nos montamos en un bus que nos llevó hasta la colina donde se encontraba el complejo monástico.

Durante alrededor de un par de horas visitamos el complejo en su totalidad.

Dentro de los templos se encontraban estatuas de budas y cuadros de todos los tamaños.

 

A la vuelta, ya casi de noche, volvimos a visitar la parte antigua de la ciudad y el templo de la colina, esta vez las luces le daban un toque único.

A la mañana siguiente, después de un duro regateo con varios chinos, conseguimos a uno que accedió llevarnos a Lijiang por el módico precio de 350 yuanes (unos 35 euros), un largo camino de 400 kms y con parada incluida para ver la Garganta del salto del Tigre. Nos quedamos con las ganas de hacer un trekking debido a la falta de tiempo.

Por la tarde llegamos a Lijiang, la parte antigua está formada por un entramado de calles empedradas, atravesadas por puentes y canales rodeados de sauces llorones e hileras de linternas rojas. Gracias a que es Patrimonio de la Humanidad ha mantenido el estilo arquitectónico antiguo de las casas.

Durante toda la tarde-noche nos perdimos por el laberinto de callejuelas serpenteantes repletas de tiendas, en las que se vendían todo tipo de souvenirs. Antiguamente estas tiendas eran puestos naxi (grupo étnico que habita las laderas tibetanas).

A la mañana siguiente, gracias al madrugón disfrutamos de sus bonitas y solitarias callejuelas.

A media mañana decidimos visitar  Baisha, un pueblecito muy pequeño que bajo mi punto de vista no tenía ningún encanto. A nuestro regreso decidimos visitar el Parque del Estanque del Dragón Negro, ya que nos lo habían recomendado y aparecía en multitud de postales. Cual fue nuestra sorpresa que cuando fuimos a entrar nos pedían 120 yuanes por persona y no admitían ningún tipo de descuento por carnet de estudiante. Hartos de tener que pagar por todo, decidimos verlo en postal y aprovechamos la visita para dar un paseo por los alrededores del parque.

Cuando regresamos al hostel, hablamos con la recepcionista para que nos reservara los billetes de autobús Dali. Dimos una vuelta y cenamos en uno de los restaurantes cercanos al hotel.

Llegamos a Dali alrededor de las 14.00 horas después de tres de horas de trayecto, dejamos las maletas, y después de unas cuantas recomendaciones por parte del personal del hostel, decidimos dar una vuelta por la zona amurallada visitando cada una de las diferentes puertas de acceso al casco viejo, lleno de calles adoquinadas y tiendas de souvenirs similares a las de Lijiang, pero algo más dispersas. Cenamos en una zona de restaurantes de comida local bai (minoría étnica), donde había gran variedad de setas.

A la mañana siguiente con las pilas cargadas después de un buen desayuno, decidimos hacer un trekking por el Zhonghe Shan (monte Zhonghe), después de subir en funicular recorrimos una maravillosa caminata de unos 14 kms desde el templo de Gantong hasta llegar hasta el templo de Zhonghe, por el camino disfrutamos de unas espectaculares vistas a pesar del mal tiempo.

A la vuelta recogimos nuestras maletas y pusimos rumbo a Kunming, donde teníamos el vuelo de vuelta a Pekín.

A continuación os dejo mi opinión de estas tres ciudades, para que en el caso de falta de tiempo, tengáis algún referente.

Shangri-La, es una ciudad en la que se respira una impresionante tranquilidad y un maravilloso ambiente tibetano. Muy recomendable, en algunos momentos parecía como si el tiempo se detuviese.

Lijiang, se trata de una ciudad increíble para disfrutar un par de días y desintoxicarse de las grandes y contaminadas ciudades chinas, siempre que evites las temporadas en las que hay agobiantes multitudes.

Dali, tiene algo menos de encanto que Lijiang, aunque también es bastante menos turística, los alrededores de Dali son un emplazamiento impresionantes puesto que se sitúa entre el lago Erhai y las montañas.

Yunnan es una de las provincias con los paisajes más heterogeneos y mágicos de China, además de contar con gran cantidad de minorías.

 
 

Yunnan: Bancales de arroz de Yuanyang y alrededores

22 ago

Llevaba esperando este viaje desde hacía bastante tiempo, era el reencuentro con mis padres y mi hermana pequeña después de casi diez largos meses. Además fue el primer viaje en planear antes de irme a China, a mi padre le fascinan las minorías étnicas, y una vez que se enteró que me habían dado una beca para trabajar en Pekín, lo primero que hizo, aparte de felicitarme, fue la de empezar a planear el viaje.

Mis padres me esperarían en Kunming, y desde allí cogeríamos un bus nocturno que nos llevase hasta Yuanyang, un pueblecito inmerso en unos bancales de arroz, considerados por mucha gente los mas bellos del mundo.

El viaje empezó de una forma un poco accidentada, una vez llegue a Kunming, y alertado por el excesivo tráfico de esta caótica ciudad, intenté regatear con varios chinos mi traslado en moto a la estación donde me esperaban mis padres. Yo no sabía el nombre de la estación y además eran varias las que estaban repartidas por toda la ciudad. Así que al más estilo Pekín Express, me armé de coraje y hablando con varios chinos intente explicarles que mis padres me estaban esperando en una estación, pero que yo desconocía el nombre de la misma. La operación fue sencilla, le pasé el teléfono a un chino y mi padre hizo lo mismo, después de varios minutos hablando entre ellos, el chino se enteró de la dirección de la estación y accedió a llevarme.

 Apenas tenía tiempo, eran las 19.00 y  tenía que atravesar toda la ciudad para coger el autobús nocturno de las 20.00. La experiencia fue bastante excitante debido a la falta de tiempo que tenía, se metió por direcciones prohibidas, circulaba por las aceras sorteando a los viandantes, y cruzaba de una carretera a otra, como si le fuese la vida en ello. Después de una media hora de trayecto empezamos a ver las primeras indicaciones de la estación, cuando de repente la rueda trasera de la moto se pinchó y nos caímos de la moto. De los nervios que llevaba no me paré a reparar en el daño que me había hecho e intenté buscar la solución de cómo llegar a la estación. Le di parte del dinero acordado puesto que no me había llevado a la estación por el incidente, y él mismo le explico a otro motorista que se había parado al vernos, donde tenía que llevarme. Así que subí en la otra moto y  después de varias vueltas llegamos a la ansiada estación. Allí se encontraban mis padres y mi hermana esperándome para comprar los billetes de autobús.

Compramos los billetes y nos subimos al autobús, el viaje se hizo bastante ameno, un par de paradas en el camino para ir al servicio y comer unos fang bian mian. Alrededor de las 4 de la madrugada llegamos a Yuanyang. Una vez allí, una chica entró en el autobús y nos despertó para decirnos que habíamos llegado a nuestro destino, ya de paso aprovechó la ocasión para ofrecernos un sitio donde dormir el resto de la noche. Así que después de regatear conseguimos un par de habitaciones con agua caliente por apenas 100 yuanes.

Al día siguiente nada más levantarnos, hablamos con la chica del “hostal” y nos comentó la existencia de un mercado que se celebraba los sábados. En el mercado pudimos ver las primeras minorías étnicas, los Hani y los Yi. Un mercado lleno de color donde tuvimos la oportunidad de admirar las mujeres Hani y Yi vestidas con sus mejores galas.

 

  

Mientras que la mayoría de los hombres Hani y Yi llevan ropa de estilo occidental y son casi idénticos entre ellos, sus señoras visten de forma muy distinta.

           Mujeres Hani             

              Mujeres Yi                

Atravesamos un bancal de arroz, a pesar de la niebla las vistas eran espectaculares, y  nos dirigimos a una aldea Hani, donde tuvimos el placer de presenciar a un par  mujeres Hani tejiendo, y dar una vuelta.

                               

A continuación nos dirigimos hacia Laohuzui, una de las partes donde los bancales de arroz son más impresionantes, y donde visitamos un pueblo de la minoría Yi llamado Mengping.

  

El domingo por la mañana, teníamos planeado ir a ver el amanecer a un sitio que nos habían recomendado, pero estaba bastante nublado, menos mal que según avanzó la mañana el tiempo se despejó. Gracias a ello el conductor nos llevó hasta un mirador desde dónde cogimos un sendero que atravesaba un bancal de arroz que nos condujo hasta un pueblecito Hani llamado Qingkou, allí vimos las famosas chozas de adobe cubiertas con techos de paja llamadas Mogu fang o Casas de Champiñón.

 

Regresamos por un sendero diferente al de la vuelta, simplemente porque el conductor quería que nos ahorrásemos el ticket de entrada al pueblo. Cogimos el coche y nos dirigimos hacia Longshuba, otro pueblecito cercano a Yuanyang al que solo se puede acceder a pie. El conductor nos metió por una carretera bastante mala y nos dejó en las proximidades donde estuvimos tirando algunas fotos.

Ya que el trayecto hasta Yuanyang no era muy largo, le dijimos al conductor que nos dejase allí y emprendimos el camino de vuelta andando, por el camino vimos a multitud de mujeres Hani y Yi que regresaban de hacer la compra.

    

Dimos una vuelta por el mercado disfrutando de la riqueza cromática de sus vestimentas.

 

Dos días intensos donde estuvimos  visitando y disfrutando de los diferentes pueblos y minorías de la zona. El tiempo no nos acompañó mucho, pero la experiencia fue maravillosa.

Aunque el itinerario del viaje era continuar hasta Jinghong, y de ahí a Xishuangbanna, para seguir viendo minorías y empaparnos del sabor tropical, un par de contratiempos nos hicieron cambiar el planning. La opción elegida fue Shangri-La, Lijiang y Dali.

Continuará…

 
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De Guilin a Yangshuo

10 ago

Aprovechando la festividad de Dragon Boat (celebración en conmemoración de la muerte de Qu Yuan, un famoso poeta del reino de Chu que vivió durante la época de los Reinos Combatientes y que se suicidó ahogándose cuando su pueblo fue invadido por el general Bai Qi) junte 3 días para hacer un viaje por la provincia de Guangxi, para visitar Guilin y Yangshuo, en compañía de Robert y Gemma.

Llegue un sábado por la mañana a Guilin, después de pasar toda la noche en el aeropuerto de Xian, ya que mi vuelo se había cancelado.

Bus desde el aeropuerto hasta la estación de autobuses y de ahí un paseito hasta el Wada Hostel, ducha y a visitar los principales puntos de interés de esta ciudad, impresionante por su topografía cárstica, pero que carece del encanto que bajo mi punto de vista tiene Yangshuo.

Pico de la belleza Solitaria, desde donde se obtienen unas magnificas vista de toda la ciudad.

Xiangbi Shan (colina de Trompa de Elefante)

  

El domingo por la mañana hicimos el trayecto en barco por el río Li Jiang de Guilin a Yangshuo, que duró aproximadamente unas cuatro horas y donde tuvimos el placer de disfrutar de unos paisajes de fábula rodeado de montañas.

       

Tal impresionantes son los paisajes que uno de ellos es una de las cara del billete de 20 yuanes.

Una vez llegamos a Yangshuo, convertido en destino predilecto de mochileros de todo el mundo adaptado un poco al gusto occidental, dejamos las maletas en el hostel.

Gracias a la recomendación del personal del hostel Monkeys Jane, nos cogimos un par de autobuses públicos para llegar hasta Xingping, en donde pasamos un par de horas en una barca de bambú recorriendo el río Li Jiang disfrutando del atardecer.

   

A la vuelta y después de salvar un par de contratiempos, fuimos a ver el espectáculo nocturno de moda de la ciudad, Impressions Liu Sanjie, dirigido por el director de cine Zhang Yimou (Hero, La casa de las dagas voladoras).El cual nos gusto bastante, ya que se desarrollaba sobre el mismo río y de fondo se podía ver el paisaje cárstico iluminado de fondo.

   

A la mañana siguiente alquilamos unas motos y e hicimos un recorrido por los alrededores de Yangshuo, donde con unas barcas de bambú recorrimos un tramo del río Yulong, visitamos la Moon Hill, y por último visitamos la Moon Water Cave donde disfrutamos de sus aguas termales y donde nos dimos dimos unos baños de barro.

      

 

Un viaje de dos o tres días que recomiendo a todo el mundo. A pesar de visitarlo en festividad china y estar repleto de turismo chino, nos encanto.

 

Taipeando en el puente de diciembre!!!

03 jun

Llevaba bastante tiempo para escribir acerca de Taipei, el primer puente  que tuve la ocasión de disfrutar y de paso una de las primeras quedadas de informáticos, por no decir la única hasta la fecha, que tuve la ocasión de compartir con Eva, Juanma y Marga, para ir a visitar la ciudad de nuestros amigos Robert y Gemma, a los cuales tengo que agradecer su hospitalidad.

Guardo muy buenos recuerdos de aquel viaje. Fueron tres días increíbles en muy buena compañía.

Además de visitar un pueblecito con mucho encanto llamado Jioufen, tuvimos la ocasión de visitar los puntos de interés mas importantes dela capital taiwanesa, desde el monumento en memoria a Chiang Kai-Shek, pasando por el Taipei 101, Elephant Mountain, templo de Longshan, Snake Alley (el callejón de las serpientes), hasta el barrio de Ximen y como no disfrutar de la fiesta taiwanesa.

Jioufen

Chiang Kai-Shek Memorial

Taipei 101 (actualmente el segundo edificio más alto después del Burj Dubai)

Elephant Mountain (impresionante puesta de sol y encendido de luces desde esta boscosa montaña que rodea la ciudad)

Templo de Longshan

Como curiosidades tengo que mencionar que probamos una mezcla de cerveza con helado de vainilla en el Taipei 101 por una promoción que había de 2×1

En el Snake Alley, probamos un par de platos de serpiente, uno de ellos incluía un set de licores, entre los que se encontraban aceite, bilis, sangre, semen y veneno de serpiente

Me gustaron mucho los night markets de la ciudad, donde probamos todo tipo de comida.

Aquí os pongo el enlace al blog de mi amigo Robert, que está haciendo un trabajo formidable y acercando a la gente un poco más a esta ciudad.

 
 

Việt Nam: Templo Tay Ninh y Túneles de Cuchi

12 may

Lo que en principio iba a ser una visita de medio día a los Túneles de Cuchi, convirtió siendo una visita de un día entero al templo de Tay Ninh y Túneles de Cuchi, junto con unos amigos vietnamitas y singapurenses que conocimos visitando el delta del Mekong.

El día comenzó con una visita al templo Tay Ninh (templo caodista) que nos dejó sorprendidos por la celebración de misa que tuvimos la ocasión de presenciar. Sacerdotes con extravagantes vestiduras, seguidores vestidos de blanco que se separaban por género, el contraste de colores vivos del templo con los colores de las vestimentas era brutal.

       

  

Hasta ese momento no había oído hablar en mi vida de esa religión, el Caodísmo, una religión vietnamita fundada en 1926, que incorpora elementos del taoísmo, budismo, hinduismo, confucianismo, y elementos de religiones monoteístas como el cristianismo e islamismo.

A continuación nos dirigimos a los Túneles de Cuchi, que en su momento más álgido, la red de túneles se extendía desde Saigón hasta la frontera con Camboya. Tras un gran número de bajas entre las fuerzas americanas al intentar atacar los túneles se optó por bombardearlos con artillería y aviones, destruyendo gran parte de la red de túneles. Aunque se han reconstruido y algunos tramos se han ensanchado, otros mantienen su aspecto original.

Comenzamos la visita con un video en una especie de salón de actos con gran cantidad de propaganda comunista, a continuación dimos un paseo por el bosque, en que nos enseñaron un agujero minúsculo donde el Viet Cong podía esconderse si se veía rodeado por las fuerzas americanas. Lo más impresionante es el tamaño del agujero.

 

También nos enseñaron un  conjunto de trampas usadas por el Viet Cong para herir y matar soldados americanos.

Hicimos un recorrido por un túnel (ensanchado para turistas), que nos permitió experimentar en nuestras carnes, lo que suponía desplazarse por este tipo de túneles, el calor era agobiante.

De ahí fuimos a  un campo de tiro, dónde por un módico precio (1$ bala) tuve la oportunidad de  probar lo que se siente al disparar un AK-47, una M-16 y una M-60. Vaya subidón de adrenalina!!!

  

 
 

Việt Nam: Sapa, paraíso entre arrozales

10 may

Nada mas llegar a Sapa, con nuestras “mochilas de backpackers” a la espalda nos dirigimos hacia la iglesia del pueblo, ya que nos habian recomendado un par de sitios para contratar algun trekking.

Nos sorprendió bastante el contraste de gente que nos encontramos en el mercadillo, un contraste de colores entre las vestimentas de las tribus H´Mong y Dao-Rojos, mezclado con las hordas de turistas vietnamitas.

Vimos una oficina de tursimo, a la cual nos dirigimos, nada más llegar preguntamos por un par de trekkings. Gracias al aviso de una pareja de españoles, que nos advirtieron de baja disponibilidad y altos precios de los hoteles, decidimos realizar un trekking de dos días con un homestay en un poblado, junto con ellos.

Iniciamos un trekking de unos 14 kilómetros hasta la pintoresca y vistosa aldea de Ta Phin, habitada por los Dao-Rojos, junto con Ta May (guía local perteneciente a esta etnia).Por el camino atravesamos también una aldea de H´Mong llamada MaTra, durante este recorrido tuvimos el placer de disfrutar de unas vistas espectaculares de las terrazas de arroz y de estas tribus trabajando en ellas.

Por el camino se unieron unas cuantas mujeres que nos intentaron vender todo tipo de souvenirs y que nos hicieron mas agradable el trayecto.

A la llegada a Ta Phin, nos instalamos en nuestras habitaciones, acto seguido nos fuimos a visitar una cueva cercana sin nada que destacar.

A nuestro regreso, una buena ducha y buena cerveza fría antes de la impresionante cena con la que nos recibió Ta May, varios guisos de carnes con verduras, acompañados de arroz y tofu.

Por la mañana otro increíble desayuno preparado por ella, esta vez consistía en un plato de noodles con huevo y tomate que estaba riquísimo y que nos sirvió para empezar el día con energía.

Nos dimos una vuelta por una zona cercana a la cueva, en donde un centenar de personas pertenecientes a estas mínorias etnicas intentaban vender sus productos, entre los que destacaban sin lugar a dudas todo tipo de bordados.Estaba lleno de niños jugueteando mientras que las madres vendian sus productos.

De ahí iniciamos nuestro camino de vuelta pasando por un par de poblados,  hasta que llegamos a Takco dónde nos recogió una furgoneta de vuelta a Sapa.

Con estos maravillosos paisajes nos encontramos.

Sin lugar a dudas, junto con Halong Bay, la parte más bonita que tuvimos ocasión de visitar, no sólo por sus paisajes si no también por su gente.

Gracias Ta May, por acercarnos un poco más a la cultura y costumbres de tu pueblo.

 

 
 

¡Que bonito es viajar! Việt Nam: tren nocturno Hanoi-Lao Cai

09 may

¡Que bonito es viajar! (tono irónico de mi padre cuando surge algún tipo de problema en un viaje)

Muchas veces cuando se viaja surgen problemas, que hay que ir solventando para poder proseguir con el planning de viaje, ahora entenderéis el porque de esta frase.

Una vez que llegamos al aeropuerto de Hanoi, y formalizamos el asunto del visado, nos fuimos derechos a una oficina de turismo que había dentro del aeropuerto, nuestro objetivo era conseguir unos billetes de tren a Sapa, allí después de un rato, nos dijeron lo que ya nos habían confirmado un par de agencias, “fully booked”.

Así que decidimos coger un taxi hasta la estación de tren, para ver si allí corríamos mejor suerte. Después de casi 50 minutos de trayecto, al final llegamos a la estación de trenes, una vez allí nos dirigimos a las distintas ventanillas y en todas ellas nos dijeron lo mismo “fully booked”. No nos lo podíamos creer, algunos compañeros nos habían comentado que los billetes se podían comprar incluso algunos minutos antes, lo que no habiamos tenido en cuenta es que ese fin de semana coincidia con el aniversario del Día de la Liberación y con el Día Internacional de los trabajadores, de ahí el gran número de vietnamitas que aprovechaban dichas festividades para irse al norte del país.

Nuestra cabezonería de querer ir a Sapa, hizo que una amable señora a la que le dijimos que necesitábamos ir a Sapa nos ofreciese la posibilidad de ir en “baby seats”, nosotros que ya habíamos barajado con anterioridad cualquier tipo de posibilidad con tal de llegar, aceptamos con la cabeza. Nos llevó a una taquilla, dónde después de casi 20 minutos nos dieron los billetes de tren para Sapa.

Con nuestros billetes en la mano, nos fuimos a cenar en un puesto callejero cercano a la estación un Pho y una Bia Ha Noi (cerveza).

 

Volvimos a la estación para coger nuestro tren, al llegar al vagón le entregamos el billete al revisor, y éste con cara de sorpresa nos sacó dos mini-taburetes de plástico como estos:

Con nuestros taburetes en mano, fuimos deambulando por el vagón hasta que llegamos a un grupo de vietnamitas que estaban con una guitarra y que nos ofrecieron sentarnos con ellos. Fue entonces cuando Lander le pidió la guitarra a uno de ellos y se puso a tocar, todo el mundo nos miraba extrañados. Después de un par de canciones, nos propusieron ir a la cantina para invitarnos a unas “bias” (cervezas). Aceptamos y fuimos con ellos, estuvimos bebiendo cervezas y comiendo lo que nos iban ofreciendo, nos parecía de mala educación despreciar dicha invitación y nos tuvimos que comer una especie de huevo de pato con el embrión dentro, sin comentarios…

Gracias a uno de ellos que hablaba algo de inglés pudimos comunicarnos con ellos sin grandes problemas.

Terminada nuestra surrealista velada, de vuelta al vagón nos dimos cuenta de que nuestros taburetes habían desaparecido, menos mal que nos ofrecieron asiento, por que no me hubiese gustado nada la idea de ir de pie durante las 10 horas que duraba el trayecto.

El tren el cual pensábamos que cada vez se iría despejando de gente conforme fuese parando en los distintos pueblos, cada vez se llenaba más y más, hasta tal punto que una vez que tuve que ir al servicio me encontré con gente de pie intentando dormir en él, mujeres con bebes tirados sobre mantas en el suelo, gente tumbada debajo de los asientos, pasillos repletos de gente por lo que apenas podías pasar. En la vida había visto mejor uso del espacio que en aquel tren.

Alrededor de las 8.30 llegamos a Lao Cai, dónde cogimos una furgoneta para poder llegar a Sapa.

Objetivo llegar a Sapa completado!!!

 
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Buceando entre los barcos hundidos de Coron

05 may

Cuando escribí la entrada sobre Filipinas, no estaba muy familiarizado con la publicación de videos en el blog y no pude subir un par de vídeos de los barcos hundidos por los que estuvimos buceando, aquí os pongo un par de ellos de estos naufragios japoneses y otro sobre el curioso Barracuda Lake.

Olympia Maru

Taiei Maru

Lusong Wreck (cosecha de Antonio)

Barracuda Lake

Es impresionante adentrarte en estos barcos hundidos de la Segunda Guerra Mundial y perderte entre la infinidad de salas y bodegas.

Para los amantes del scuba, un MUST.

Juzgadlo vosotros mismos

 
 

Gran Premio de China ´11

17 abr

Coincidiendo con el Gran Premio de China, que se realizaba en Shanghai y aprovechando la visita de mi primo Kike y Vaquero, decidimos pasar  el fin de semana en Shanghai y así de paso visitar a mi amigo Andrés que ese fin de semana le tocaba trabajar.Andrés trabaja como técnico  de sonido para Media Pro, aquí tenéis su blog por si alguien quiere seguir sus andanzas por el maravilloso mundo de la Fórmula 1.

Después de llevar meses mirando precios de las entradas, cuando nos dispusimos a comprarlas, las más baratas ya se habían acabado (siempre  nos pasa lo mismo, intentamos dejar todo para el último día y si encima a eso le sumas la reventa que hacen los chinos, ya ni te cuento).

Durante el sábado no teníamos claro  si nos iba a resultar sencillo encontrar entradas en la reventa, a pesar de que todo el mundo nos decía que era muy sencillo encontrarlas a buen precio. Quince minutos antes del comienzo de la carrera, había hordas de chinos intentando venderte todo tipo de entradas, tal y como son, desconfiábamos de todos y cada uno de los que se acercaban a venderte entradas.

Después de hablar con un par de ellos, hubo uno que nos inspiró algo de confianza, así que le seguimos hasta una valla dónde había alrededor de unas veinte personas esperando a conseguir una entradas, nos mirábamos unos a otros sin saber lo que se estaba cociendo, de  repente el chino nos pidió los 200 yuanes que habíamos negociado anteriormente, nosotros estábamos a la espera de ver que es lo que el  resto de gente hacía, ya que olía a gato encerrado.No había terminado de recoger el dinero, cuando de repente otro chino que estaba con él,  después de recibir el visto bueno de una persona de seguridad, levantó la valla y fue entonces cuando todas las personas empezaron a entrar  en manada al circuito, durante unos instantes se nos ocurrió la idea de entrar pero la descartamos rápidamente.

Una vez empezada la carrera, fuimos buscando reventas como locos, hasta que un chino nos dejó las tres entradas por 600 yuanes.

Al entrar aquello parecía un despiporre, una pésima seguridad, que gracias a ella, nos permitió situarnos en la primera curva después de la recta de meta. 

   

Eran las 15.30 de la tarde, teníamos hambre y sed, así que fuimos a comprar algo, fue curioso ver como en apenas 100 metros de vaya, había miles de chinos vendiéndote cervezas, no estaban apenas frías pero en comparación con los precios que nos ofrecían dentro del circuito merecían la pena, no obstante también compramos unas cuantas cervezas y unos perritos calientes en una de los casetas del circuito.

La carrera no fue muy emocionante, Alonso tuvo una pésima salida y quedó sexto, no tuvo una buena carrera.

 

Al termino de la carrera estuve jugueteando con un niño chino que estaba junto con su madre limpiando las gradas donde nos encontrabamos, aquí me encontré con la otra cara de la F1.

  

El ambiente que se respiraba era muy bueno, y muchos chinos por los aledaños del circuito iban con la banderas de España y Asturias, para  animar a Fernando Alonso, nos hicimos centenares de fotos con ellos y posando en el fotocall.

 

 

Después de la finalización de la carrera, quedamos con Andrés, nos llevó hasta la móvil, y nos enseño el estudio desde donde retransmitían la F1, y desde donde se veía el podio, juntos con los coches ganadores del gran premio.

Nos indicó el sitio por dónde podíamos acceder al paddock y al propio circuito, y nos perdimos por allí hasta que llegamos a la zona  donde estaban los diferentes hospitalities de los diferentes equipos, el paddock, etc… Nos dimos una vuelta viendo los coches, los boxes, el safety car.

 

 

 

 

 

¡Una vuelta por el auténtico corazón del circuito!

 

 

 
 

Un paraíso llamado Filipinas

10 abr

Desde Navidades, no había tenido la ocasión de disfrutar de la playa, con lo que el viaje a Filipinas se perfiló como candidato idóneo.

Ahora bien, cuando te pones a buscar cosas sobre Filipinas y ves que es un país con cerca de unas 7107 islas, nada más y nada menos, te planteas la pregunta  ¿que es lo que quiero?

 

En nuestro caso era sencillo queríamos sacarnos el PADI sin renunciar a unas buenas playas, y que mejor combinación que ir a Coron para sacarnos nuestro curso de PADI además de aprovechar para bucear entre barcos hundidos, y terminar en El Nido disfrutando de sus maravillosas playas.

Nuestro viaje comenzó haciendo escala en Manila durante toda la noche, para coger un vuelo a Coron a primera hora del sábado.

La isla de Coron, es conocida por ser uno de los mejores sitios del mundo para bucear entre naufragios. Ya que durante la Segunda Guerra Mundial los estadounidenses hundieron doce barcos japoneses de aprovisionamiento que hoy descansan en el fondo marino a una profundidad de entre 10 y 40 metros. Además cuenta con la belleza de su fauna y flora marina y de unas aguas cristalinas. Según nos comentaba nuestro instructor toda la isla está protegida por la tribu Tagbanuam y esta prohibido el acceso a ciertas zonas.

Durante tres días  nos sacamos el curso de PADI, los dos primeros días realizamos las diferentes habilidades para la obtención de titulo y disfrutamos de una inmersión sobre las aguas termales del Barracuda Lake, una experiencia original y extraña, ya que la temperatura del agua oscila entre los 25º y 29º, y en algunos momentos da la sensación de estar dentro de una sauna. A veces la visión se enturbia con la mezcla de agua caliente y agua fría, y es curiosa la sensación. Una buena inmersión para empezar.

  

El último día aprovechamos para hacer inmersiones en barcos hundidos, con el título del PADI en nuestro poder, nos preparamos para hacer inmersiones sobre varios naufragios.

El primero de todos fue el Olympia Maru, un carguero japonés de 122 metros de largo situado en Isla de la Bahía Tangat, con una gran variedad de vida marina, corales blandos y duros. Se encuentra en posición vertical. Y su profundidad oscila entre los 18m y 22m. Las bodegas de carga son fáciles de penetrar con una gran cantidad de luz disponible. Sin duda para mí el mejor de los tres.

Después de hacer el correspondiente descanso y comer algo hicimos nuestra segunda inmersión por el Taiei Maru, menos impresionante que el anterior por la gran cantidad de luz disponible y la fácil penetración en las bodegas de carga y sala de máquinas. La parte superior de la nave se encuentra a unos 14 metros y está cubierta de corales duros que contienen una gran variedad de vida marina.

Ya por último hicimos la última inmersión sobre el menos llamativo de todos, el Lusong Wreck, que parece que fue un remolcador a causa de la colocación del motor. La profundidad máxima es de 11m y se encuentra al lado de un arrecife de coral.

En este tuvimos la oportunidad de sumergirnos con mi cámara de fotos, y sacar unas cuantas fotos y videos.

       

Después de tres días de buceo, cogimos un barco para desplazarnos hasta El Nido en la Isla de Palawan,una isla situada en el extremo oeste de Filipinas, cubierta por la jungla y apenas atravesada por unas cuantas carreteras zigzagueantes.

Aquí viene una de “las experiencias” de este viaje, y es que a primera hora de la mañana la persona a la cual habíamos comprado los tickets para el trayecto en barco Coron-El Nido, nos pide perdón por que han tenido que cambiar de barco y este es más pequeño. Cuando nos montamos en él nos dimos cuenta de que no disponíamos de suficientes chalecos salvavidas y que había más gente de la permitida, pero bueno decidimos seguir.Apenas transcurridos 30 minutos de trayecto, vemos que el barco da la vuelta y nos lleva a un embarcadero, después de esperar como una hora dentro del barco y con un calor que hacía justicia, decidimos bajar del barco para informarnos de lo que estaba pasando, fue entonces cuando la mujer de la empresa del barco nos dijo que el guardacostas no permitía realizar el trayecto por que éramos demasiados y además había un bebé en la tripulación, como no nos fiamos ni un pelo de lo que nos decía, fuimos y hablamos con el guardacostas, que nos comentó que el barco no disponía de seguro y tampoco de autorización para realizar ese trayecto. Hablamos con la mujer para que nos diera una solución, pero parecía como si no le importase lo mas mínimo. Así que gracias a Antonio que estuvo chapó, y la gestión del guardacostas, conseguimos un permiso especial para realizar el trayecto en otro barco algo más grande. Antes de subir el conductor de barco le pregunto a Antonio, que sí él veía seguro que hiciésemos el trayecto, nos chocó que le preguntase eso pero después del cansancio acumulado decidimos proseguir, lo más acojonante de todo vino cuando después de casi 6 horas de viaje en barco y de haber visto un atardecer precioso,

bajo la plena luz de la luna un chino sacó un móvil con GPS y comenzó a ver por dónde estábamos (teóricamente el trayecto duraba 6 horas), es entonces cuando parece que cunde algo de pánico por que parece ser que la persona que conduce el barco se da cuenta de que no tiene ni idea de dónde nos encontramos, además de ser la primera vez que vio un GPS en su vida. Así que más o menos con lo que vio en el GPS y “las indicaciones del chino” llegamos a El Nido. Una odisea de casi 10 horas.

Al día siguiente por la mañana todavía cansados del trayecto del día anterior, decidimos pasar el día tirados en una preciosa playa. Acompañados de unas cervezas San Miguel y unos ron-cola.

        

A la mañana siguiente contratamos un tour  de día entero en barco, que nos llevó a unos parajes increíbles.

         

El último día ya por la mañana contratamos una furgoneta que nos llevo hasta Puerto Princesa, para coger nuestro vuelo de regreso a Manila.

En Manila, no nos dió tiempo a ver nada, así que nos dimos una vuelta por la zona comercial llamada Greenbelt, donde cenamos.

Un viaje que recomiendo a todo el mundo, un país diferente dentro de Asia,  en el que en lugar de monjes, hay sacerdotes, y en lugar de tuk-tuks, triciclos. Miles de islas por explorar con paisajes de ensueño, y al que sin duda volveré.

 
 
 

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