Nueva entrada en el blog desde mi balcón. Y es que he descubierto una conexión libre desde este punto…La señal no es muy buena pero basta. El inconveniente radica en que la temperatura en Moscú sigue poco a poco descendiendo y tengo que salir al balcón equipada con anorak, guantes y bufanda. Y la mano derecha, pasados los 15 minutos, empieza a no responder a las órdenes que envía mi cerebro (la pantalla táctil no reconoce mi dedo si me pongo el guante…) Pero por ahora es un apaño en mi objetivo de tener internet. Tan solo le pediré a Dios Google que me diga qué temperatura (o no temperatura), puede soportar mi ordenador. Imagino que los informáticos de la oficina me contestarían que no lo saben porque no suelen sacar los equipos fuera. Por cierto, Olga, nuestra profesora de ruso, nos comentó que hace tres años sufrieron un invierno especialmente frío, y que muchos eran los móviles que dejaron de funcionar a -30 grados, o que funcionaban interrumpidamente.
Pensaba dedicarme a llamar por el skype a España…pero al rato de estar hablando con mis padres una señora rusa donde las haya se ha asomado a gritarme (y quizás insultarme) hasta que corriendo me he despedido y metido en la habitación…Un día pienso recrearme en el carácter antipático y agresivo de un porcentaje muy elevado de los rusos (y no generalizo por las dos personas simpáticas al día que nos encontramos). Da la casualidad que la editorial del periódico gratuito en francés “Le Courrier de Russie” se pregunta lo mismo que yo: ¿Por qué ni siquiera una sonrisa parece ser efectiva en esta ciudad. Exactamente se puede leer: “Souris au monde et il te sourira en retour: la devise foctionne parfaitement sur le continent européen mais, pour des raisons mysterieuses, perd de sa forcé à mesure que l´on se dirige vers l´Est”.
Y no por los rusos (ya les gustaría), sino porque tenemos puente de cuatro días, estamos organizando un viajecito. Aunque hemos trabajado en la posibilidad de ir a Bielorrusia, el visado no estará listo. Jesús ha propuesto un viaje en tren al bajo Volga, pero aún no hay nada decidido. Estonia, Lituania y Letonia son también posibilidades. Y si no, pues nos quedaremos conociendo mejor Moscú, que todavía hay mucho por explorar.
Haciendo referencia algunos de los comentarios recibidos:
Cote , ves ahorrando, porque saciar tu consumismo en esta ciudad te va a salir muy, pero que muy caro. También aplicable a Vici.
Aina, me consta que tengo un número digno de lectoras y lectores. Pero es que son más discretos que la media de tus amigas
que inundaría un blog tuyo con comentarios del tipo fotolog “jo, Aina, que te queremos mil”, “cariño, te quiero, vuelve”. Se tiene que notar que edad es sensiblemente proporcional a la calidad de los comentarios.
29 Octubre, 2008 | Categoría: General | Comentarios (16)