Ya tocaba actualizar… que como siga dejándolo pasar se me va a olvidar lo que hago, con la memoria de pez que tengo!!!
Bueno, tras el maravilloso episodio de Koh Phi Phi… el fin de semana siguiente era el puente de diciembre, así que aprovechamos la fiesta del lunes para hacer algún viajecito algo más lejos, y esta vez tocaba Chiang Mai, una región al norte de Tailandia. Lo habíamos pensado hacía un mes, así que habíamos cogido billete de avión para la vuelta, pero como era puente y los vuelos estaban caros, para la ida tuvimos la maravillosa idea de coger un bus nocturno xq tampoco había trenes… En el momento de comprarlo no lo piensas xq estás emocionado con tu viaje…pero a medida que se acercaba el día tenía un poco de miedo x ver cómo lo iba a hacer xa conseguir dormir algo en ese viaje de nada más y nada menos que 12 HORAS, con lo mal que se me da… En fin…
Nos fuimos Miriam, Miguel y yo. Cogimos el bus el viernes a las 6 de la tarde, saliendo de un sitio cerca de Khao San, en Bangkok. Y digo sitio xq nos habían citado en un hotel, pero vino un hombre con pinta un poco rara a buscarnos, y tras callejear un buen rato, nos llevaron a una agencia y de allí al bus. El bus parecía tener 30 años x lo menos, aunque lo único bueno es era más espacioso que los normales. Al final no se me hizo tan terrible, pude dormir casi todo el viaje, y tras dos paradas en medio del campo, llegamos a las 6 de la mañana a Chiang Mai. Fuimos primero a dejar las cosas al hostal y nos pusimos enseguida a recorrer la ciudad.
Chiang Mai tiene esta estructura:

Así que dedicamos este primer día a ver todos los templillos y cosas que había que ver dentro de las murallas: wat phra Singh, wat chedi luang, charlando con un monje que de monje tenía más bien poco, wat chiang man, y muchos más…




Ya por la tarde decidimos ir al safari nocturno q estaba a las afueras de la ciudad. Con la mala suerte de pillar el atascazo del siglo gracias a las festividades del cumple del rey de Tailandia, q era justo ese fin de semana, y aquí lo celebran a lo grande durante dos semanas. El safari nocturno consiste en que te llevan en un “tranvía” a recorrer un parque natural, donde tienen animales tanto autóctonos como de otros sitios del mundo. No tengo casi fotos xq era en plan todo súper oscuro e iban iluminando con un foco a los animales a medida que pasábamos. Pero estuvo muy guay. Luego al volver a chiang mai fuimos al Saturday night bazaar, q son un montón de puestos de todo tipo en la calle, pero como estábamos bastante cansados, cenamos algo y nos fuimos a dormir.
La mañana siguiente nos levantamos pronto xa hacer la excursión que habíamos pillado para el día. Nos juntaron en el coche con Marcos y Lorenzo, dos españoles muy majetes con los que pasamos el resto del día. Primero nos llevaron a ver una granja de mariposas (de las cuales no vi ni un ejemplar!) y de orquídeas muy bonitas también pero nada espectacular.
Luego ya nos dejaron en la “granja” de elefantes, que estaba como a una hora de Chiang Mai. Los elefantes asiáticos son algo más pequeños que los africanos, pero aun así imponen mucho!! Yo me monté sola en uno, y comenzamos nuestro paseíto. Y por lo visto me tocó el elefante gamberro, xq una vez casi se tira por un barranco y otra empezó como a escalar una montaña y casi me caigoooo!!! En realidad no pasé tanto miedo, pero los que lo veían desde fuera sí que temieron x mi vida!!jajajajajajj. La segunda vez el “cuidador” que acompañaba al lado andando ya se subió encima del elefante supongo que para controlarlo un poquillo lo que quedaba de paseo… A pesar de los dos pequeños percances, estuvo súper chulo, estar ahí encima, ir dándole platanitos, el paisaje…


Luego ya empezamos el trekking hacia el bosque, íbamos con un guía muy majete. Esta parte me encantó. Y la pierna aguantó genial!! En una parte hicimos como “tirolina” metidos en una especie de jaula para cruzar un río. Después de andar un buen rato, llegamos a una cascada donde nos dimos un baño fresquito fresquito, luego comimos un pad-thai que traía el guía en su mochila, muy rico, y volvimos hacia abajo otra vez. Luego tocaba “rafting”, que para ser la primera vez q lo hacíamos no estuvo mal porque fue bastante light, pero aun así estuvo muy divertido!! Después de esto seguimos bajando el río en una especie de balsa de bambú, muy grande, pero que se hundía e íbamos medio metidos en el agua!!! Encima al bajar de la balsa estuve muy hábil y me caí entera al agua!! Pero bueno, ya era el final de la excursión, así que estuvimos un ratín en unas casetas (en teoría de unas tribus de x ahí), y volvimos a Chiang Mai.


Esa tarde, aunque estábamos reventados, decidimos ir al Sunday Street Market, q ponen a lo largo de una calle grande del centro de Chiang Mai. Claramente no sabíamos a lo que nos exponíamos!! Oleadas y oleadas de gente, thais, turistas, pequeños, mayores… y todos los puestos a ambos lados de la calle, y nosotros queriendo verlos todos!! Así acabamos de cansados después de 5 horas andando entre la multitud. Pero bueno, valió la pena xq pudimos comprar cositas muy chulas que no habíamos visto en Bangkok. Cuando por fin llegamos al final del mercado, cenamos, y volvimos a hacer la calle en el sentido contrario, pero mucho mejor esta vez porque ya era tarde y no había tanta gente, menos mal!! Y a casa, q este día sí que había sido demasiao pal body!!!
Al día siguiente queríamos recorrer las afueras de la ciudad y visitar los templos y para ello….(mamá, deja de leer aquí mismo por favor…) nos alquilamos un par de motillos (¡¡¡¡Sin broncas x favor!!!). Miriam aprendió enseguida a llevarla y yo llevaba a Miguel en la otra. La verdad es q el tráfico de Chiang Mai no es el mejor sitio para aprender a conducir una moto (en el caso de Miriam) o de volver a coger moto tras un accidente (en mi caso). Pero aunque el tráfico parezca muy caótico, conduciendo te das cuenta de que tienen una forma de conducir muy respetuosa y tranquila, cediendo siempre el paso… no sé, no estuvo tan mal. Asi que cruzamos la ciudad xa dirigirnos al noroeste, hacia el Parque Nacional de Doi Suthep Pui. Era subiendo por una carretera de curvas x la montaña, y el paisaje y el paseo fueron geniales.
Primero llegamos al Wat Phra Doi Suthep, un templo de los más sagrados de Tailandia, y justo ese día como era fiesta en Tailandia (con motivo del cumple del rey, cómo no), había muchísimos thais visitando el templo y de peregrinación. Comimos por allí y luego segumos subiendo la carretera hasta el Phra Tamnak Phu Phing, o residencia de invierno de los reyes, con un montón de jardines y casas guays. Luego ya tocaba bajar porque empezaba a atardecer y en Chiang Mai sí se notaba fresquete por las noches, y como con la moto mucho más! Pero bueno, de camino nos paramos en unas cascadas y un parque natural que decidimos visitar el día siguiente porque tenía muy buena pinta. Así que de vuelta a Chiang Mai, ya entrando por la ciudad visitamos un par de templos más, fuimos por la zona del río, nos dimos un masaje de pies en la calle (muy agradable después del tute que llevábamos), y nos fuimos a cenar al famoso Mike’s, con unas hamburguesas riquísimas a pesar de lo cutre del sitio (más tarde descubrimos que en la lonely lo pone como las mejores hamburguesas de la zona!!) Nos tomamos algo más por ahí cerquita y a dormir.


La mañana siguiente fuimos otra vez con las motos hacia el este, hacia el Wat U Mong, aunque de camino paramos en Wat Suan Dok, otro centro budista (la universidad budista está justo al lado), con un templo y un grupo de stupas blancos por lo visto super antiguos. Luego seguimos hasta el Wat U Mong, o wat del bosque, un monasterio budista donde vimos a muchos monjes y gente haciendo retiros de meditación. Además tiene una estatua de buda en ayuno (muy muy flaco), un chedi gigante y unos túneles con templitos. Luego volvimos hacia el monte Doi Suthep para ir a las cascadas Monthathon, a hacer la rutilla. Pretendíamos subir los 9 niveles de las cascadas por el caminito (y luego no-caminito) q había, pero no pudimos porque llegó un punto en que, tras varias casi caídas por barrancos, resbalones, y de ver que el “río” estaba cada vez más lejos del camino que estábamos haciendo, decidimos dar media vuelta y volver hacia abajo.





Emprendimos la vuelta a la ciudad, visitamos algún que otro templo, y fuimos a comer a un sitio de los q recomendaba la guía, algo apartado, pero muy chulo y la comida riquísima. Luego ya fuimos a devolver las motos, y como nos quedaba toda la tarde porque teníamos el vuelo por la noche, la dedicamos a bañito en la pisci del hostel y sesión de masajes-pedicura, más que nada para hacer tiempo, jejejejejej.
Así que esas fueron nuestras aventuras en Chiang Mai. Todo esto a una temperatura que podía bajar hasta los 20 grados por la noche, un frío horrible xa mí, ya estando acostumbrada al calorazo de Bangkok!!! Pero vamos, q lo pasamos genial, a ver si pronto podemos volver al norte…
El fin de semana pasado nos quedamos en Bangkok xq el viernes, Rocío (becaria de la cámara de Madrid) terminaba su año aquí y volvía a España. Ha sido nuestra mentora en todo el tiempo que llevamos aquí, lo cual le agradecemos en el alma, porque nos ha enseñado muchísimas cosas de Tailandia. Ha dejado un vacío muy grande, pero bueno, que aunque he perdido una vecina/compi de curro, he ganado una amiga!!!!!!! Un besote Losíoooooooo!!!!!!!!!!